El presidente Donald Trump y su rival demócrata, Joe Biden, peleaban hoy voto a voto en los estados que definen las elecciones presidenciales en Estados Unidos, luego de que millones de votantes desafiaran el coronavirus y se volcaran a las urnas para unos trascendentales comicios marcados por la economía, la tensión racial y la pandemia.
En los triunfos más importantes de la noche, Trump se impuso en los estados clave de Florida y Ohio y cosechó los 47 electores que otorgan los dos distritos, según proyectaron Fox News y CNN. Pero las carreras en muchos otros de los estados más codiciados, incluyendo Arizona, Pensilvania y Michigan, eran demasiado reñidas como para que las cadenas de TV se atrevieran a anticipar un ganador, y Biden aún conservaba chances matemáticas de alzarse con la victoria. Fox también dio a Biden como vencedor en Minnesota, otro estado considerado indefinido al que no obstante llegaba con amplia ventaja en intención de voto. Las cadenas también proyectaron triunfos tempranos y predecibles de Trump y Biden en más de la mitad de los 50 estados del país, todos ellos territorios históricamente republicanos. El exvicepresidente Biden sumaba 223 de los 270 votos que necesita un candidato en el Colegio Electoral para ser proclamado presidente, mientras que Trump acumulaba 170, según el sistema de elección indirecta de Estados Unidos. Los votantes que ayer sufragaron en persona se sumaron a 102 millones de estadounidenses que votaron por anticipado en las últimas semanas, un asombroso número récord que representa el 73% de los votos totales emitidos en las elecciones presidenciales de 2016 y que refleja los temores al coronavirus. Con el avance del escrutinio, cuatro estados se prefiguraban como los decisivos: Arizona, Wisconsin, Michigan y Pensilvania, todos ellos ganados por Trump en 2016. Escrutado el 75% de los votos de Arizona, un estado históricamente republicano pero con una creciente población latina, Biden aventajaba al mandatario por 53,6% a 45%. Trump llevaba una considerable ventaja en Michigan y Pensilvania, pero en gran parte atribuida a que los primeros votos que se cuentan en esos estados son los presenciales, que se estima fueron en su mayoría para los republicanos. Los votos por anticipado, en los que los demócratas históricamente superan a los republicanos, no pueden comenzar a contarse hasta la jornada de las elecciones, y autoridades de Michigan y Pensilvania advirtieron que el recuento podría durar varios días. Biden, de 77 años, llegó a las elecciones en mejor posición que Trump, ya que tiene muchas más combinaciones posibles de estados que ganar que le permitirían llegar a los 270 votos en el Colegio Electoral, incluso sin Florida, mientras que el republicano, de 74 años, tiene un camino más estrecho, aunque no imposible, hacia su reelección. El control del Senado también estaba en juego: los demócratas necesitaban una ganancia neta de tres bancas para arrebatar a los republicanos el control de la Cámara alta si es que Biden, que es senador, logra ganar la Casa Blanca. Los demócratas consiguieron la primera de esas bancas en Colorado, donde el candidato John Hickenlooper arrebató el escaño que ocupaba el republicano Cory Gardner, según proyectó CNN. Se espera que los demócratas mantengan el control de la Cámara de Representantes, y la cadena Fox News incluso proyectó que ganarían cinco bancas más, en una gran victoria para la presidenta de la cámara, la demócrata Nancy Pelosi. Trump, acosado por su manejo del coronavirus en el país más afectado por la pandemia, con más de 232.000 muertos por el virus, comenzó la jornada con gran optimismo, e incluso predijo que su desempeño sería mejor que en 2016, cuando logró la Presidencia contra todos los pronósticos. Pero durante una visita horas más tarde a la sede central de su campaña, en el estado de Virginia, habló en tono más grave. “Ganar es fácil, perder nunca es fácil, no para mí, no lo es”, admitió. El mandatario dejó abierta la posibilidad de dirigirse a la nación esta noche desde la Casa Blanca, desde donde seguía el escrutinio, incluso si aún no se conocía el ganador.
