El fenómeno de El Niño, que podría convertirse en uno de los más intensos de la historia, genera preocupación en Argentina ante la posibilidad de lluvias extremas e inundaciones. La NOAA ha elevado al 81% la probabilidad de que este evento alcance una intensidad 'muy fuerte' entre octubre y diciembre.
Según publicó Elonce, La NOAA elevó al 81% la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad "muy fuerte" entre octubre y diciembre.
Pronóstico de El Niño y su intensidad
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) ha advertido que El Niño podría convertirse en uno de los eventos más intensos registrados. La probabilidad de que alcance la categoría de 'muy fuerte' ha aumentado del 63% al 81% para el periodo de octubre a diciembre.
Este fenómeno se caracteriza por un aumento de las temperaturas en el Pacífico ecuatorial, que deben superar en 0,5°C el promedio durante varios meses. La NOAA también monitorea la atmósfera en esta región, buscando patrones que indiquen la presencia de El Niño.
Impacto en Argentina y la Cuenca del Plata
Históricamente, los eventos fuertes de El Niño han incrementado la frecuencia de lluvias en la Cuenca del Plata. Las provincias más afectadas podrían ser Entre Ríos, Santa Fe, el este de Córdoba y el norte de Buenos Aires, así como Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil.
Se espera que las lluvias no sean constantes, sino que se presenten en forma de tormentas intensas y crecidas de ríos durante la primavera y el verano.
Efectos en la producción agropecuaria
El informe de la NOAA sugiere que la mayor disponibilidad de agua podría beneficiar el desarrollo de cultivos estivales, tras años de déficits hídricos. Sin embargo, el exceso de precipitaciones también podría causar inundaciones urbanas y rurales, complicaciones logísticas y pérdidas productivas.
Los antecedentes de eventos pasados muestran que un mismo episodio puede tener efectos positivos en algunas regiones agrícolas y causar daños significativos en otras, especialmente en la región pampeana.
Riesgos de inundaciones y cambio climático
Uno de los mayores riesgos es el impacto sobre las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay, donde las lluvias en el sur de Brasil podrían aumentar los caudales y provocar crecidas estacionales. Esto podría extenderse hasta marzo y abril, incluso después de que El Niño comience a debilitarse.
La NOAA también advirtió que este episodio se desarrolla en un contexto de temperaturas oceánicas récord, lo que podría intensificar fenómenos extremos como olas de calor y tormentas severas.
Dada la incertidumbre sobre la magnitud de sus efectos, la NOAA enfatiza la importancia de implementar medidas de prevención para mitigar los riesgos asociados con este fenómeno climático.
