Maltrato geriátrico Mar del Plata: La Justicia bonaerense ha decidido agravar la imputación contra Nicolás Cichero, un enfermero de 37 años, quien fue detenido por maltrato a dos ancianas en un geriátrico de Mar del Plata. La clausura del establecimiento se debió a la falta de habilitación.
Maltrato geriátrico Mar del Plata
Nicolás Cichero fue detenido esta semana tras la difusión de los videos en los que se lo ve golpeando a dos ancianas.
Detalles de la detención y acusaciones
Nicolás Cichero fue arrestado esta semana tras la difusión de videos que lo muestran golpeando a dos ancianas en el geriátrico ‘David’. La Justicia, a través del juez de Garantías N°1 de Mar del Plata, Daniel De Marco, decidió agravar la imputación en su contra.
Cichero enfrenta cargos por lesiones graves, violencia de género, coacción y amenazas, y actualmente se encuentra detenido en el penal de Batán, a las afueras de Mar del Plata. La decisión de agravar la acusación fue solicitada por el fiscal Carlos Russo, quien presentó pruebas contundentes, incluyendo las grabaciones de las cámaras de seguridad del geriátrico.
Impacto de los videos y testimonios
Los videos que se hicieron virales muestran a Cichero golpeando a una anciana mientras intentaba alimentarla y zamarreando a otra sobre una cama. Estos actos de violencia han generado una fuerte reacción en la comunidad.
Una exempleada del geriátrico comentó que Cichero no contaba con la formación adecuada como enfermero, sino que trabajaba como asistente, y que su comportamiento era aterrador para las residentes.
Clausura del geriátrico
El geriátrico ‘David’ fue clausurado esta semana, aunque no específicamente por los actos de violencia, sino por carecer de la habilitación necesaria para operar. La encargada del establecimiento había presentado una denuncia en la Comisaría 1a de Mar del Plata, lo que llevó a la intervención policial.
Cichero fue detenido en su hogar sin ofrecer resistencia y ahora espera su declaración en los tribunales de Mar del Plata, donde el fiscal podría solicitar su prisión preventiva basándose en las pruebas psicológicas de las víctimas y los testimonios de sus familiares.
El caso ha puesto de relieve la importancia de la regulación y supervisión de los geriátricos, así como la necesidad de proteger a los ancianos de posibles abusos.
