Dijo que su esposa: La mujer murió tras incendiarse el auto en el que viajaba junto a su marido. Las pericias descartaron la explosión de un celular, como se había dicho y detuvieron al hombre.
Dijo que su esposa
La investigación por la muerte de María Lucila Pagani, de 47 años, dio un giro casi dos meses después del incendio del automóvil en el que viajaba junto a su esposo en Córdoba. El hombre había asegurado que el fuego comenzó por la explosión de un celular, pero las pericias no respaldaron esa versión y la Justicia ordenó detenerlo.
Gerardo Luis Gasparutti, de 43 años, quedó detenido e imputado por homicidio calificado por el vínculo. La investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Instrucción del Distrito 4 Turno 4, encabezada por Liliana Copello.
El episodio ocurrió durante la noche del 14 de junio, alrededor de las 21, sobre el kilómetro 8 de la ruta E-53, en la zona rural de Villa Allende. Pagani viajaba como acompañante en un Renault Sandero blanco conducido por Gasparutti cuando el vehículo terminó fuera de la calzada y se incendió.
La primera versión sobre la explosión de un celular
Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar encontraron el automóvil sobre la banquina oeste de la ruta, cerca de un canal hídrico y una alcantarilla. El habitáculo presentaba importantes daños provocados por el fuego.
Gasparutti estaba fuera del vehículo, mientras que su esposa había sufrido graves quemaduras. La mujer fue asistida y trasladada al Instituto del Quemado, donde permaneció internada en estado crítico hasta que murió el 17 de junio, tres días después del episodio.
En las primeras horas, el caso fue investigado bajo la hipótesis de un accidente. El esposo sostuvo ante los investigadores que Pagani se encontraba utilizando un teléfono celular conectado a un cargador y que el aparato había explotado, provocando el incendio.
Las pericias pusieron en duda el relato
Sin embargo, las pruebas reunidas posteriormente comenzaron a modificar el rumbo de la causa. De acuerdo con la reconstrucción publicada por La Voz, los investigadores no encontraron dentro del habitáculo los elementos que esperaban hallar si el incendio se hubiera originado de la manera relatada inicialmente.
Los peritos no habrían encontrado otro teléfono celular quemado, cables ni una fuente de carga que permitieran respaldar la hipótesis de una explosión del dispositivo.
A ese dato se agregó otro elemento considerado relevante por los investigadores: durante las tareas realizadas sobre el vehículo se habría percibido olor compatible con algún líquido combustible dentro del habitáculo. Esos indicios llevaron a profundizar las medidas para establecer cómo comenzó realmente el fuego.
La causa cambió de rumbo
Durante las semanas siguientes, la Fiscalía dispuso distintas medidas probatorias destinadas a reconstruir la mecánica del episodio y determinar las circunstancias en las que Pagani sufrió las quemaduras que posteriormente provocaron su muerte.
La investigación avanzó hasta que la fiscal Liliana Copello ordenó la detención de Gasparutti. El hombre quedó formalmente imputado por homicidio calificado por el vínculo, mientras continúa la producción de pruebas.
Esto representa un cambio sustancial respecto de la hipótesis inicial. Lo que comenzó siendo investigado como un incendio accidental provocado supuestamente por un teléfono celular pasó a ser analizado judicialmente como una muerte presuntamente intencional.
Quién era María Lucila Pagani
Pagani tenía 47 años y desarrollaba actividades académicas en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Era trabajadora nodocente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales.
Se desempeñaba en la Prosecretaría de Relaciones Internacionales y también en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles de esa unidad académica. Su muerte había generado conmoción dentro de la comunidad universitaria.
