El encuentro entre Vélez Sarsfield y Defensa y Justicia por el Torneo Clausura tuvo un cierre vergonzoso. Guillermo Barros Schelotto y Julio Vaccari protagonizaron un altercado físico en la zona de vestuarios que requirió la intervención de los futbolistas para separar a los involucrados.
Guillermo Barros Schelotto
Según publicó Infobae, los entrenadores de Vélez y Defensa y Justicia protagonizaron un bochornoso final tras el empate 1-1 por el Torneo Clausura.
El origen del conflicto
La disputa comenzó durante el segundo tiempo, cuando se produjo un intercambio verbal entre los bancos de suplentes. Julio Vaccari, visiblemente alterado, vociferó contra el banco local: “Es un maleducado, me dijo que cierre el or… A mí no me faltés el respeto”. Al finalizar el cotejo, Guillermo Barros Schelotto fue en busca de su par hacia el túnel, donde la situación escaló a golpes de puño.
Jugadores como Manuel Lanzini y Thiago Silvero, consultados sobre el episodio, indicaron no haber presenciado el momento exacto de la confrontación, la cual fue disipada por los integrantes de ambos planteles.
La postura de los entrenadores
En conferencia de prensa, ambos técnicos optaron por una estrategia de desdramatización. Julio Vaccari fue el primero en tomar la palabra, asegurando que no había ocurrido nada relevante y que se trataba de situaciones propias de un partido de fútbol con mucha carga emocional.
Por su parte, Guillermo Barros Schelotto coincidió con el discurso de su colega, calificando el hecho como una discusión típica de un encuentro disputado. El entrenador del Fortín admitió que, por su trayectoria, no debería haberse prestado a esa situación, aunque justificó su reacción por los nervios y la ansiedad que genera la competencia.
En lo deportivo, el 1-1 dejó a Vélez Sarsfield en la segunda posición de la Zona A con 11 puntos, quedando a una unidad de Instituto, el líder del campeonato.
