Senado dio media sanción: El Senado otorgó media sanción a un proyecto que propone cambios significativos en el régimen de biocombustibles. La iniciativa, que ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados, busca incrementar los niveles de mezcla obligatoria tanto en naftas como en gasoil, tras un proceso de debate que incluyó negociaciones clave para proteger a las pequeñas y medianas empresas del sector.
Senado dio media sanción
Según publicó Elonce, la reforma obtuvo 41 votos a favor y 25 en contra y ahora deberá ser tratada por Diputados.
Nuevos porcentajes de mezcla
La propuesta legislativa establece elevar el corte de bioetanol en las naftas del 12% actual al 15%, mientras que el biodiésel utilizado en el gasoil pasará del 7,5% al 10%. Estos cambios no serán inmediatos, sino que se aplicarán bajo un esquema de transición que prevé alcanzar los nuevos topes dentro del primer año de vigencia de la ley.
En el caso del bioetanol, el 12% inicial se mantiene repartido equitativamente entre la producción de caña de azúcar y la de maíz. Una vez alcanzado ese umbral, el porcentaje restante hasta llegar al 15% se regirá por un nuevo esquema de competencia y abastecimiento.
Protección para pymes y excepciones
El proyecto contempla una participación reservada para las empresas no integradas, incluyendo a las pymes regionales, comenzando con un 6,5% que se reducirá gradualmente hasta llegar al 4% en 2036. Esta medida busca garantizar la estabilidad del sector durante el período de transición.
Asimismo, el texto incluye excepciones para actividades específicas como la minería, centrales eléctricas, procesos petroleros, zonas frías de la Patagonia y embarcaciones, donde no será obligatorio el uso de la mezcla con biodiésel. Además, la autoridad de aplicación tendrá facultades para ajustar los porcentajes ante problemas de abastecimiento o calidad técnica.
La iniciativa continúa ahora su camino parlamentario en la Cámara de Diputados. En caso de que el cuerpo legislativo apruebe el texto sin modificaciones, el proyecto quedará listo para su promulgación, aunque cualquier cambio introducido obligará a un nuevo trámite parlamentario.
