La llegada de Javier Milei a Salta en octubre de 2023, en plena campaña presidencial, quedó bajo la lupa por el uso de dos aeronaves privadas financiadas por el dirigente Alfredo Olmedo. La falta de claridad en la rendición de estos gastos ante la Justicia Electoral reaviva las críticas sobre la coherencia del discurso de austeridad libertario.
Justicia Electoral
Según publicó Nuevo Diario de Salta, Los vuelos de campaña de Milei a Salta generan dudas ante la Justicia Electoral.
El despliegue logístico en Salta
El 12 de octubre de 2023, diez días antes de las elecciones generales, Milei arribó a Salta para cerrar su campaña. El traslado se realizó en dos aviones privados: un Learjet matrícula LV-KAG, donde viajó el entonces candidato junto a Karina Milei y Diego Spagnuolo, y una segunda aeronave, matrícula LV-KEL, destinada a seis integrantes de su equipo de comunicación digital, entre ellos Gutiérrez, Rolón, Antunes, Pérez, Rodríguez y Dubois.
La logística fue solventada por Alfredo Olmedo, quien confirmó haber afrontado los costos de ambos vuelos. Según estimaciones del sector aeronáutico, el valor de los viajes rondaría los 16 mil dólares, una cifra que pone en debate la transparencia de los recursos utilizados durante el tramo final de la contienda electoral.
Dudas sobre la rendición de gastos
La controversia radica en cómo se declararon estos aportes ante la Cámara Nacional Electoral. Aunque desde La Libertad Avanza aseguraron que todo está en regla y que los gastos fueron incluidos en el informe final, no se detalló bajo qué concepto se asentaron los vuelos privados.
En la rendición presentada, solo figuran donaciones empresariales de Sistem Melesur Argentina y Grupinvers, además de una partida genérica bajo el rubro de Movilidad por 11 millones de pesos. Esta falta de desagregación impide confirmar si los viajes pagados por Olmedo fueron correctamente informados, generando interrogantes sobre la veracidad de la rendición frente a la Justicia Electoral.
El episodio expone una contradicción entre el discurso de austeridad que caracterizó la campaña de Milei y la utilización de recursos privados de alto costo. Mientras el espacio político denunciaba los privilegios de la política tradicional, la logística de su propio equipo de campaña dependió de aeronaves ejecutivas, un hecho que ahora es objeto de escrutinio público y judicial.
