Vecinos afirman que el conductor que volcó en la subida a San Lorenzo manejaba en estado de ebriedad, amenazó al personal de tránsito y se negó al control de alcoholemia. Denuncian que la jueza Luján Pérez del Cerro intercedió para que le devolvieran el carnet de conducir. Hoy, acumula más de 10 denuncias por manejar una moto a alta velocidad con total impunidad. Ni la magistrada ni el intendente Manuel Saravia dieron respuestas claras.
(SALTA) – Lo que inicialmente se reportó el domingo 30 de agosto de 2026 como un fuerte vuelco vehicular en la subida a San Lorenzo, que requirió un operativo para asistir la emergencia, ha destapado en las últimas horas un presunto escándalo de abuso de poder, encubrimiento y tráfico de influencias que salpica directamente a la Justicia salteña.
Vecinos de la zona, que prefieren resguardar su identidad por temor a represalias, se comunicaron en exclusiva con la redacción de Hola Salta Noticias para sacar a la luz los verdaderos motivos del siniestro y la cadena de irregularidades posteriores.
Amenazas y un test de alcoholemia evadido
Según los testimonios aportados a este medio, el conductor del vehículo accidentado fue identificado como Gustavo Astudillo, quien al momento del siniestro vial “estaba totalmente tomado”. La situación en el lugar del accidente habría sido de extrema violencia y tensión. Lejos de colaborar con el personal de Tránsito del Municipio de San Lorenzo y los efectivos policiales, el sujeto se negó rotundamente a realizarse el control de alcoholemia correspondiente.
Testigos aseguran que Astudillo amenazó a las autoridades presentes advirtiendo que llamaría a “abogados y médicos”, y exigiéndoles que “no lo tocaran”. A pesar de la resistencia, se le retuvo el carnet de conducir y el vehículo fue secuestrado. Actualmente, el rodado permanece retenido en el canchón municipal bajo un proceso judicial en curso.
El peso del poder: La intervención de una magistrada
El punto más alarmante de la denuncia vecinal es la impunidad con la que el empresario habría recuperado su habilitación para manejar. Las fuentes aseguran que, tras la retención de su registro, Astudillo acudió a su pareja (y ex pareja temporal), la jueza salteña Luján Pérez del Cerro, para que lo ayudara a “limpiar el lío que se mandó”.
Según la grave acusación, la jueza habría utilizado su influencia y posición de poder para que Tránsito le devolviera de forma irregular el carnet de conducir a Astudillo. De hecho, los vecinos aseguran haberlos visto llegar juntos a una fiesta donde consumió bebidas alcohólicas durante este último fin de semana, con él al volante.
El silencio de la jueza y la evasiva del intendente Saravia
Para garantizar el derecho a réplica, durante toda la jornada del lunes el equipo periodístico de Hola Salta Noticias intentó comunicarse con la jueza Luján Pérez del Cerro. Si bien se logró establecer contacto con su secretaria —quien aseguró que la magistrada brindaría su versión de los hechos—, la promesa quedó en la nada y no hubo más respuestas.
Asimismo, este medio se comunicó con el Intendente de la Municipalidad de San Lorenzo, Manuel Saravia, para consultarle sobre el irregular accionar del área de Tránsito de su municipio. El jefe comunal desconoció la información brindada y buscó despegarse de la polémica: “Quiero decirles que yo no protejo a nadie”, aseguró de forma tajante.
Al ser consultado puntualmente sobre si el carnet de conducir le había sido devuelto al acusado por presiones externas, Saravia manifestó desconocer el hecho y se limitó a decir: “Voy a averiguar y les aviso”. Sin embargo, las horas pasaron y el intendente nunca más volvió a contestar.
Impunidad a alta velocidad e inacción policial
Lejos de tomar conciencia tras el violento vuelco que protagonizó, los denunciantes alertan que el hombre de negocios se desplaza actualmente por las calles a toda velocidad a bordo de una motocicleta BMW, poniendo en grave peligro a terceros.
“Ya hay más de 10 denuncias al 911 y en las comisarías alertando que este señor anda a altísima velocidad y la policía no dice nada ni hace nada”, relató uno de los informantes con evidente indignación. Se lo ha visto manejar de forma temeraria tanto en La Angostura, San Lorenzo, como en las inmediaciones de sus oficinas en calle Maipú al 1400, en Salta Capital.

