El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, trazó un panorama sombrío ante la inminente visita del Papa a la Argentina. Según el prelado, el Pontífice se topará con una nación marcada por la fractura política y una crisis económica que persiste en el tiempo.
Jorge García Cuerva
Según publicó Ámbito, El arzobispo de Buenos Aires se refirió al escenario social y político que encontrará el Pontífice durante su visita al país en noviembre.
Un diagnóstico crítico sobre la realidad nacional
En la antesala de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, García Cuerva no ocultó su preocupación por el clima de confrontación que atraviesa la sociedad. El arzobispo señaló que la intolerancia y la descalificación son moneda corriente, afectando principalmente a los sectores más vulnerables.
Al referirse a la situación económica, el religioso recordó una anécdota personal sobre las promesas de progreso que escuchaba en su infancia. "Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación", lamentó, subrayando que la pobreza no es un fenómeno nuevo, sino un problema estructural que se ha profundizado.
La organización del viaje y el mensaje de unidad
La Iglesia y el Gobierno trabajan en los preparativos para la visita, programada entre el 8 y el 11 de noviembre. Desde la Conferencia Episcopal Argentina han insistido en la necesidad de evitar que este acontecimiento sea instrumentalizado por los sectores políticos para profundizar la grieta.
Pese a la dureza de su análisis, García Cuerva rescató la resiliencia del pueblo argentino y su capacidad para no bajar los brazos. Por su parte, el Episcopado lanzó el sitio oficial elpapaenargentina.com.ar para centralizar la información y coordinar las actividades pastorales que buscarán promover el encuentro entre los ciudadanos.
La visita del Pontífice se perfila como un llamado a la convivencia en un contexto donde, según la visión de la Iglesia, el diálogo sigue siendo la asignatura pendiente para superar la división.
