Tras su publicación en el Boletín Oficial, entró en vigencia la Ley de Inocencia Fiscal II, una normativa diseñada para fomentar la actividad económica y brindar mayor seguridad jurídica a los contribuyentes que buscan formalizar sus activos.
Ley de Inocencia Fiscal II
Según publicó TN, la nueva normativa ajusta el Régimen Penal Tributario y el esquema simplificado del Impuesto a las Ganancias.
Flexibilización y nuevos beneficios impositivos
La Ley de Inocencia Fiscal II elimina los topes de ingresos anuales y de patrimonio que anteriormente restringían el acceso al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias. Además, se introdujo una reducción permanente del 25% en multas por incumplimientos formales, destinada a MiPyMEs, personas humanas, sucesiones indivisas y entidades sin fines de lucro.
Otro punto central es la limitación de las facultades de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero. La norma redefine el concepto de 'discrepancia significativa', estableciendo que solo se configurará si el organismo detecta una diferencia en el impuesto determinado o una reducción de quebrantos superior al 15%, con un piso mínimo de $5 millones.
Exclusiones y garantías para el contribuyente
La normativa establece una exclusión total e incondicional para los funcionarios públicos, tanto actuales como aquellos que hayan ocupado cargos en los cinco años previos a la adhesión, quienes no podrán acceder a los beneficios ni presunciones del régimen.
En cuanto a las garantías, la ley dispone que, si una resolución firme determina que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero impugnó incorrectamente a un contribuyente, el organismo deberá reintegrar los montos abonados junto con los intereses correspondientes en un plazo máximo de 45 días hábiles. Finalmente, se actualizaron las sanciones por irregularidades en el registro de empleados rurales, fijando multas de hasta $7,5 millones por cada trabajador afectado.
Esta reglamentación busca, en última instancia, incentivar el ingreso de divisas al circuito formal de la economía, ofreciendo un marco de mayor previsibilidad para los contribuyentes frente a las fiscalizaciones.
