Ante el creciente peligro de ataques contra aeropuertos e infraestructura crítica en Arabia Saudita, el Gobierno de Washington ordenó la salida de su personal no esencial y sus familiares, intensificando las medidas de seguridad en la región.
Arabia Saudita
Según publicó Ámbito, la advertencia se enmarca en un contexto de alta tensión regional.
Escenario de hostilidades y riesgos
La Embajada en Riad mantiene una alerta vigente desde el 23 de octubre debido a la posibilidad de nuevos ataques contra aeropuertos civiles y otras instalaciones estratégicas. Según el Departamento de Estado, los hutíes, respaldados por Irán, han ejecutado ofensivas mediante misiles balísticos y drones contra objetivos en el reino.
Entre los puntos señalados por el portavoz militar Yahya Sari se encuentran el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, además de las terminales en Dammam y Najrán. Asimismo, se reportaron supuestos ataques contra instalaciones de Aramco, incluyendo refinerías y estaciones de bombeo del oleoducto Oeste-Oeste, aunque estas afirmaciones no pudieron ser verificadas de manera independiente.
Impacto en el transporte y recomendaciones
La situación ha provocado graves alteraciones en el transporte aéreo, con cierres temporales y cancelaciones. El Aeropuerto Internacional Rey Khalid inició una reapertura parcial, mientras que otras terminales como Rey Abdulaziz en Yeda y Rey Fahd en Dammam operan con demoras. Por su parte, el Aeropuerto Internacional Príncipe Naif en Qassim ha absorbido parte de la demanda.
El Departamento de Estado recomendó a los ciudadanos estadounidenses extremar precauciones y verificar el estado de sus vuelos directamente con las aerolíneas. Además, los empleados del Gobierno en el país requieren ahora una autorización especial para utilizar cualquier aeropuerto del reino, reflejando la preocupación de Washington por el deterioro de las condiciones de seguridad.
Esta medida se produce en un clima de incertidumbre regional, marcado por las hostilidades con grupos armados respaldados por Teherán y las declaraciones de Donald Trump sobre una posible ofensiva militar, lo que mantiene en alerta máxima a las autoridades diplomáticas en la zona.
