Rebote en San Pablo: Luego de una jornada de pánico financiero que sacudió a los mercados, los activos brasileños comenzaron a mostrar signos de estabilización este martes 27 de octubre, buscando recuperarse del fuerte desplome registrado tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva.
Rebote en San Pablo
Según publicó Ámbito, el mercado financiero brasileño atraviesa una etapa de alta volatilidad tras los resultados electorales.
Señales de alivio en los mercados
El lunes, el índice Ibovespa sufrió un derrumbe del 13,88%, cerrando en 176.608 puntos, lo que representó su peor caída en 24 años y obligó a activar el mecanismo de circuit breaker. Sin embargo, este martes, el panorama en el exterior comenzó a cambiar.
En Wall Street, el ETF iShares MSCI Brazil (EWZ) registraba un avance del 0,86%, intentando compensar la pérdida del 19,82% sufrida en la sesión anterior. Asimismo, compañías como Itaú mostraban mejoras en sus cotizaciones en Nueva York, alejándose de los mínimos registrados tras la jornada electoral.
El frente cambiario y la mirada en el gasto público
En el mercado de divisas, el real brasileño también lograba un respiro moderado. El dólar futuro retrocedía un 1,14%, situándose cerca de los 5,35 reales, tras haber escalado hasta superar los 5,60 durante el lunes debido a la alta demanda de cobertura.
La volatilidad responde principalmente a las dudas de los inversores sobre la futura política fiscal del Gobierno de Lula. Entidades como Citigroup y Research han rebajado la calificación de los activos de Brasil, advirtiendo que la falta de claridad sobre la disciplina fiscal y las reformas estructurales podría seguir presionando a los mercados, pese a la composición más conservadora del Congreso.
A pesar de este leve rebote, los analistas mantienen una postura cautelosa. La dinámica de la deuda pública y la capacidad del nuevo Gobierno para implementar medidas de estabilización serán los factores clave que determinarán la confianza de los inversores en el corto plazo.
