En un nuevo gesto de autonomía política, Patricia Bullrich se desmarcó de Javier Milei al reconocer públicamente la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, sentando una postura crítica sobre la persecución judicial a la oposición.
Patricia Bullrich
La funcionaria utilizó sus redes sociales para fijar su posición frente al escenario político regional.
Diferencias marcadas sobre la democracia
Patricia Bullrich utilizó sus redes sociales para validar el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva, subrayando que la voluntad popular expresada en las urnas debe ser respetada como principio democrático fundamental. Aunque admitió tener profundas diferencias políticas con el nuevo gobierno de Brasil, enfatizó la importancia de mantener los intereses estratégicos y las oportunidades de cooperación entre ambos países.
En un mensaje con fuerte carga política, la funcionaria también lanzó una advertencia sobre la calidad institucional: ‘Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel’. En este sentido, cuestionó la utilización de una Justicia no imparcial como herramienta para eliminar a la oposición, calificando esta práctica como un camino que nunca debe ser aceptado en una democracia.
La agenda de Javier Milei y las internas
Mientras Patricia Bullrich marca su propio perfil, Javier Milei se prepara para viajar a Neuquén con el objetivo de inaugurar un mega templo de la iglesia Jesús es Rey. El edificio, que se convertirá en el centro de los Bautistas más grande de la Patagonia, es liderado por Hugo Márquez, padre de la senadora Nadia Márquez, quien suena como posible compañera de fórmula del mandatario.
La visita presidencial, de la que también participará Martín Menem, ocurre en un contexto de tensiones internas entre Patricia Bullrich y Karina Milei, donde la figura de la senadora Nadia Márquez ha quedado en el centro de la escena política. El evento, que coincide con el día nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, contará con la presencia de diversas autoridades nacionales y provinciales.
La inauguración de este centro religioso en Neuquén, financiado según sus impulsores mediante el diezmo y las ofrendas, se perfila como un evento de alta exposición política en medio de las disputas internas que atraviesan al oficialismo.
