Tras una intensa búsqueda iniciada el 7 de octubre, el cuerpo de la docente Nancy Godoy fue hallado en una zona rural de la localidad de Esquina, en la provincia de Corrientes. El hallazgo se produjo en un potrero del paraje Malezal, donde los investigadores trabajan bajo condiciones extremas debido a la falta de señal y el difícil acceso al terreno.
Nancy Godoy
El hallazgo fue concretado por efectivos policiales durante un rastrillaje a caballo a unos 15 kilómetros de la Escuela Rural donde la víctima se desempeñaba como suplente.
Detalles del hallazgo y pericias en curso
El cuerpo de la docente fue localizado en estado de semisumergido en un potrero. Actualmente, las autoridades judiciales se encuentran en el lugar para preservar la escena y realizar las pericias técnicas necesarias. El objetivo principal es determinar la data de muerte y establecer si el sitio del hallazgo fue el lugar donde ocurrió el ataque o si el cuerpo fue trasladado desde otro punto.
La labor de los investigadores se ve dificultada por la geografía del paraje Malezal, una zona de difícil acceso que carece de señal telefónica, lo que complica las comunicaciones y el avance de las tareas de campo.
Cinco detenidos en la causa
La investigación judicial cuenta con cinco personas bajo arresto. El principal sospechoso es Ireneo Antonio Zarza, capataz y encargado del campo, quien está acusado como presunto autor del femicidio.
Asimismo, se encuentran imputados por encubrimiento Felipe Sandoval, Nahuel Rojas y Rosa Leguizamón, esta última pareja de Rojas. Por su parte, Ernesto Ezequiel Bordón permanece detenido bajo la acusación de falso testimonio.
Denuncias previas sobre el estado de la escuela
Antes de su desaparición, Nancy Godoy había dejado constancia escrita sobre las deplorables condiciones de la Escuela Rural. En un documento fechado el 15 de agosto, la docente denunció que el establecimiento estaba “totalmente abandonado”, con falta de agua potable y una higiene deficiente que la obligó a realizar tareas de limpieza durante dos días para poder dictar clases.
La maestra, que había asumido el cargo dos meses antes de su muerte, también advirtió sobre la ausencia de registros escolares desde 2024 y testimonios de vecinos que indicaban que el docente anterior llevaba años sin concurrir al establecimiento.
La justicia continúa trabajando para reconstruir los últimos pasos de la docente y determinar las responsabilidades penales de cada uno de los cinco imputados en este caso que conmociona a la comunidad educativa.
