Alerta por femicidios octubre: La violencia de género alcanzó niveles alarmantes en el país durante 2026, con un incremento de casos que encendió las alarmas de las organizaciones sociales. Según el relevamiento del Observatorio Nacional Mujeres, Disidencias, Derechos (Mumalá), entre enero y octubre se contabilizaron 239 víctimas de femicidios y muertes violentas vinculadas al género.
Alerta por femicidios octubre
Según publicó Elonce, el informe de Mumalá detalla la grave situación que atraviesa el país.
Estadísticas de una crisis persistente
El informe precisó que, de las 239 víctimas totales, 177 fueron femicidios directos. Octubre se destacó negativamente al registrar 36 casos, convirtiéndose en el mes con mayor cantidad de hechos desde 2022. Además, la organización contabilizó 728 intentos de femicidio en los primeros diez meses del año.
El impacto en el entorno familiar es devastador: 179 niños, niñas y adolescentes quedaron sin sus madres. El relevamiento también identificó 23 víctimas menores de 18 años, tres mujeres embarazadas y confirmó que el 41% de las asesinadas eran madres.

Modalidades y fallas en la protección
El 59% de los crímenes ocurrió en la propia vivienda de la víctima, evidenciando la peligrosidad del ámbito doméstico. En cuanto a las modalidades, el 28% de los ataques se cometió con armas blancas y otro 28% con armas de fuego, mientras que el resto se dividió entre golpes, asfixia y otros métodos.
El informe cuestionó la efectividad de las medidas de protección: aunque el 75% de las víctimas contaba con una orden de restricción, el 12% había realizado denuncias previas y un porcentaje similar utilizaba botones antipánico, lo que demuestra la falta de respuestas institucionales oportunas.
Perfil de los agresores y casos emblemáticos
Sobre los presuntos responsables, el 29% convivía con la víctima y el 12% tenía antecedentes penales. Un dato preocupante es que el 6% de los agresores pertenecía a fuerzas de seguridad. Tras los hechos, el 31% de los atacantes se dio a la fuga y el 16% permanecía prófugo al cierre del informe.
Mumalá recordó casos que marcaron el año, como el de Nanci Godoy, la docente rural de Corrientes, y el de Natalia Giménez en Rosario. Asimismo, denunció la estigmatización en los casos de Débora, Bárbara, Tatiana y Daniela, exigiendo mayor protección y derechos frente a la violencia extrema y la vulnerabilidad económica.
El estudio concluye con una advertencia urgente sobre la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, asistencia y protección de las víctimas, subrayando que la violencia de género sigue siendo una problemática estructural que requiere respuestas inmediatas.
