En un clima de extrema tensión, el presidente Javier Milei fue increpado a los gritos por un grupo de manifestantes en el barrio de Boedo, mientras intentaba ingresar a un evento comunitario en la Iglesia Visión de Futurol.
Javier Milei
Según publicó Minuto Uno, el mandatario fue interceptado por un grupo de autoconvocados que le lanzaron insultos a viva voz en la vía pública.
Gritos y repudio en la calle
El Presidente se dirigía a la Noche de Celebración por Israel para recibir el premio "Gratitud" cuando fue interceptado por un grupo de autoconvocados. Lejos de la tranquilidad protocolar, los manifestantes se apostaron en la vía pública para lanzar agravios directos contra el mandatario ante la atónita mirada de su custodia.
El altercado, que fue registrado por testigos y rápidamente se viralizó en redes sociales, expuso de forma cruda el descontento popular que persigue al líder del Gobierno en cada una de sus apariciones públicas fuera de los cordones de seguridad.
Contraste entre el auditorio y la vereda
Mientras dentro de la Iglesia Visión de Futurol se desarrollaban los discursos de reconocimiento y los preparativos para el viaje del Presidente a España, en el exterior el ambiente era de total rechazo. Entre cánticos y recriminaciones por la situación económica, los manifestantes hicieron tronar los insultos contra el jefe de Estado, evidenciando el profundo abismo entre los círculos de afinidad política y el humor social en la calle.
La retirada de la caravana oficial debió montarse bajo un operativo de despliegue preventivo para apurar la salida de los vehículos blindados y evitar mayores cruces con los autoconvocados que continuaban increpando a la comitiva. Una postal repetida de un Gobierno que, cada vez que sale de sus burbujas blindadas, choca de frente con la furia cotidiana de la calle.
El episodio en Boedo refleja la creciente tensión que rodea a las actividades públicas del Presidente, quien continúa siendo blanco de manifestaciones de descontento en distintos puntos de la ciudad.
