El mercado financiero argentino inició noviembre con un clima de fuerte pesimismo, reflejado en una caída generalizada de los bonos soberanos y un salto en el índice de riesgo país, que alcanzó los 805 puntos básicos, su nivel más alto en un año.
riesgo país
Según publicó Minuto Uno, los activos locales sufrieron el impacto de la tensión global y la falta de señales políticas internas.
Incertidumbre global y local
El retroceso de los títulos soberanos responde a un complejo escenario donde se combina la aversión al riesgo internacional con la escasez de novedades concretas en el plano político doméstico. Los analistas del mercado advierten que la debilidad de los activos emergentes se intensificó en la antesala del "Super Martes" electoral en Estados Unidos, donde la administración de Donald Trump enfrenta un test clave en medio de debates migratorios y tensiones inflacionarias.
A este contexto externo se le suma la falta de señales firmes sobre reformas estructurales o acuerdos legislativos en el país, factores que los inversores consideran esenciales para dinamizar la confianza y estabilizar la plaza financiera.
Impacto en Wall Street
La onda expansiva del pesimismo financiero alcanzó los mercados externos, provocando derrumbes de hasta casi el 7% en las acciones de empresas argentinas que cotizan como ADRs en Wall Street. Papeles de referencia, incluyendo los de YPF y los principales bancos nacionales, lideraron las caídas en una jornada donde los fondos internacionales castigaron tanto la renta fija como la variable.
Con el indicador que elabora Morgan consolidado por encima de las 800 unidades, los operadores coinciden en que la economía local atraviesa un periodo de alta dependencia del contexto global, demandando mayor previsibilidad fiscal para descomprimir las tensiones cambiarias.
Para lograr un reacomodamiento sostenido de los bonos, el mercado exige señales políticas claras que permitan despejar las dudas sobre la hoja de ruta económica de los próximos meses.
