En una audiencia multipropósito, la justicia dictó una condena y concedió suspensiones de juicio a prueba para los responsables de una salvaje golpiza ocurrida en el interior y exterior de una carpa bailable en Rosario de Lerma.
Rosario de Lerma
Según informó el Ministerio Público Fiscal, la resolución se alcanzó tras un acuerdo entre las partes en una audiencia ante la justicia de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas.
El fallo judicial
El fiscal penal 1 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Santiago López Soto, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia fijada por la OfiJu. Allí, un hombre de 25 años fue condenado por el juez del distrito Centro, Martín Pérez, tras confesar su participación en el hecho.
El acusado recibió una pena de dos años de prisión de ejecución condicional por los delitos de lesiones graves y lesiones leves en agresión. Además, el magistrado le impuso el cumplimiento de estrictas reglas de conducta, entre las que se destaca la obligación de realizar un tratamiento psicológico.
Probation y reparación económica
Por otro lado, el juez otorgó la suspensión de juicio a prueba para los otros tres imputados, dos hombres y una mujer. Como parte de las condiciones, deberán realizar tareas comunitarias durante tres meses en instituciones sin fines de lucro de Rosario de Lerma.
Asimismo, se aceptó una reparación económica ofrecida por los involucrados para resarcir a la víctima, cerrando así la instancia judicial por el violento episodio.
El violento ataque
El hecho ocurrió el 18 de diciembre de 2022 en una carpa bailable de Rosario de Lerma. Según la investigación, el damnificado sufrió al menos tres agresiones consecutivas: dos dentro del local y una tercera en las afueras del predio.
Tras el ataque, el estado de salud del joven se deterioró rápidamente, lo que obligó a su internación y a una intervención quirúrgica de urgencia debido a un TEC grave.
La resolución judicial pone fin a la etapa de instrucción por este grave suceso que conmocionó a la comunidad de Rosario de Lerma, estableciendo las responsabilidades penales de los agresores.
