Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal, desmintió categóricamente haber recibido apoyo de los gobiernos de Javier Milei o Donald Trump para abandonar Brasil tras la derrota electoral frente a Luis Inácio Lula da Silva.
Flávio Bolsonaro
Según publicó Elonce, que cita un informe de The New York Times y O Globo, el dirigente brasileño rompió el hermetismo sobre su salida del país.
Una salida rodeada de misterio
En una entrevista exclusiva, el hijo del exmandatario afirmó que su partida fue una iniciativa propia y sin colaboración de ningún gobierno extranjero. "Me lo voy a llevar a la tumba", sentenció al ser consultado sobre la logística que utilizó para salir de Brasil sin ser interceptado por las autoridades, en medio de las investigaciones judiciales que enfrenta por presunta corrupción y lavado de dinero.
Tras cruzar la frontera hacia Argentina, Flávio Bolsonaro partió desde el aeropuerto de Puerto Iguazú en un vuelo privado con destino a Florida, Estados Unidos, haciendo una escala previa en Ecuador. Su huida generó una ola de especulaciones durante las 24 horas posteriores a la confirmación del triunfo de Lula.
Denuncias de fraude y temor a la justicia
Lejos de bajar el tono, el dirigente compartió un video en sus redes sociales donde calificó el proceso electoral como "matemáticamente imposible". Desafió a especialistas a explicar cómo el actual mandatario logró sumar más de 10.300.000 votos en un corto periodo, insistiendo en sus dudas sobre la transparencia de los comicios.
Finalmente, Bolsonaro justificó su decisión de abandonar el país argumentando que, de haberse quedado, enfrentaría una condena casi segura. "Ya sé que el resultado final será mi encarcelamiento", sostuvo, al tiempo que denunció que la justicia de su país actúa bajo una supuesta venganza personal y no bajo los principios de la democracia.
La situación del senador sigue siendo un tema de alta tensión política, mientras las causas judiciales en su contra continúan su curso en Brasil.
