A 30 años de aquella histórica presentación en Cosquín que cambió para siempre la vida de la familia Pastorutti, Natalia abrió su corazón y habló sobre cómo transitó el crecimiento explosivo de Soledad.
Lejos de mostrar celos o competir por protagonismo, fue sincera sobre su lugar en la historia: “Todo fue gracias a acompañarla”. Hoy, mientras construye su carrera solista, mira hacia atrás con orgullo y emoción.
🚐 Natalia también recordó los sacrificios familiares detrás del éxito. Contó que viajaban con una camioneta prestada, llevaban comida desde Arequito y hasta cargaban un secarropas para reutilizar la única muda de ropa que tenían para los festivales. Su padre vendía discos uno por uno para cumplir el contrato con Sony y su madre se ocupaba de cada detalle cotidiano. “Para mi papá el ‘no’ no existía”, aseguró sobre el motor de toda la familia.
🔥 La cantante confesó además que muchas veces resignó momentos típicos de adolescencia por la música, aunque nunca se arrepintió del camino recorrido. “Me perdía cumpleaños o salidas, pero arriba del escenario pasa algo mágico”, expresó. Cuando le preguntan si alguna vez sintió frustración por ser “la hermana de La Sole”, fue contundente y dejó una frase que sorprendió a todos: “Mi sentimiento siempre fue de agradecimiento”.
