Zunino logró mantenerse visible dentro de la casa gracias a los shippeos y alianzas que lo rodearon, especialmente con Luana y Bomba, pero nunca terminó de construir un juego propio que realmente impacte.
Su posible rivalidad con Juanicar prometía muchísimo, aunque jamás explotó del todo y eso terminó dejándolo en una zona bastante cómoda y poco protagonista.
📉 Eduardo fue perdiendo fuerza desde la separación de los 4F y hoy parece completamente desconectado del juego. Ya no discute, no genera estrategias ni se involucra en conflictos importantes dentro de la casa. Su perfil quedó reducido al de un participante aislado, sin peso real en las decisiones o dinámicas que hoy dominan la competencia.
⚡ Lolo y Tamara atraviesan situaciones distintas pero con un problema similar: ninguna logró consolidar una trama fuerte propia. Lolo encontró contención en un grupo fiel, aunque siempre jugó más defendiendo a otros que construyendo rivalidades personales. Tamara, por su parte, arrancó siendo una de las más explosivas y conflictivas, pero tras cambiar de grupo se apagó completamente y hoy casi pasa desapercibida.
