En total, 1.600 personas fallecieron de esa manera a lo largo de 2017, según un informe de la Asociación Civil; La mayor parte de la responsabilidad es de los conductores, ya que sólo el 10% les otorga la prioridad.
Un peatón pierde la vida cada poco más de cinco horas en las calles y rutas de Argentina, en siniestros viales que se producen en gran medida por la falta de consideración de parte de los conductores, de acuerdo a un relevamiento llevado adelante por la Asociación Civil Luchemos por la Vida.
En total, a lo largo de 2017 hubo un total de 1.600 personas que salieron de su casa caminando y no volvieron, lo que equivale a más de cuatro por día. La problemática no ocurre solo en el país, ya que la Organización Mundial de la Salud estima que cada año 270 mil peatones mueren atropellados, es decir que constituyen la mayor proporción de lesionados o muertos en las carreteras.
Desde Luchemos explicaron que “los peatones, sin carrocería protectora, sufren graves lesiones en caso de atropello” y como medida para favorecerlos “la legislación de tránsito argentina establece que los vehículos deben darle la prioridad a los peatones que cruzan correctamente la calzada por las esquinas o sendas peatonales y con el semáforo a su favor donde lo hay”.
Sin embargo, la entidad que conduce Alberto Silveira observó sistemáticamente que “sólo el 10% de los conductores otorgan la prioridad al peatón, un ítem que se respeta absolutamente en los países seguros vialmente, donde controlan su cumplimiento y sancionan a los transgresores”.
“Lo más común en nuestro país es ver lo contrario. Los peatones deben cederles forzosamente el paso a los vehículos en sendas peatonales o esquinas, ya que los conductores ‘olvidan’ que la prioridad le pertenece al que camina”, apuntó el informe.
De ese mismo documento, puede observarse que la problemática se eleva entre los vehículos que circulan en línea recta por una avenida/calle que no tiene semáforo, ya que el 95% no deja cruzar a los peatones que intentan hacerlo por la esquina.
En los casos de vehículos que giran hacia la esquina que los peatones intentar cruzar, el número que no respeta baja hasta el 87%, aunque de todas formas sigue siendo una cifra muy alta. Al hablar del tipo de conductores, los motociclistas son los menos propensos a respetar la prioridad, algo que sólo hace un 3%.
En ese sentido, desde Luchemos añadieron que “el comportamiento incentiva a los peatones a arriesgarse cruzando por cualquier parte, a veces distraídos escuchando música y hablando o mensajeando por celular, lo que explica los altos índices de mortalidad”.
“Resulta imprescindible que todos cambiemos de mentalidad, que los conductores paremos y otorguemos siempre al peatón su prioridad”, concluyó el estudio, que lleva la firma de Silveira.
Otro de los riesgos que contribuye a la problemática es el uso de teléfonos celulares, que se da tanto en caso de conductores como en peatones a la hora de cruzar la calle. Según Luchemos,el 13,3% de las personas que manejan por Capital Federal lo utiliza durante la conducción. Esa proporción asciende hasta el 15,1% entre los peatones mientras cruzan la calle.
“Hace años que la ciencia estudia las importantes limitaciones que nuestro cerebro tiene para realizar dos tareas que demanden atención al mismo tiempo y los investigadores han probado hasta qué punto es peligroso conducir mientras se habla o mensajea por celular, aún con el sistema de manos libres”, alertaron desde Luchemos.
Y concluyeron: “Recientes investigaciones internacionales han concluido que caminar hablando por teléfono celular es muy riesgoso, ya que las personas observadas despliegan comportamientos tales como cruzar más despacio, sin mirar al tránsito circundante y no esperar a que los vehículos se detengan para comenzar a cruzar, en una proporción muchísimo mayor que los no usuarios de celular”.
