En medio de estrategias y tensiones, un momento inesperado llenó de ternura la casa: una paloma armó su nido en uno de los rincones y captó la atención de todos.
Andrea del Boca y Carmiña se quedaron observando fascinadas cada detalle del proceso, conmovidas por la escena.
🌿 “Esto va a traer buena suerte y prosperidad”, comentó Andrea, interpretando la presencia del ave como una señal positiva para la convivencia. Por un rato, el juego quedó en pausa y el clima se volvió más calmo, casi mágico, alrededor del pequeño nido.
🐣 Carmiña, por su parte, confesó que le encanta ver cómo los animales despliegan su instinto materno. La imagen de la paloma cuidando su espacio despertó sensibilidad y reflexión. ¿Será un símbolo de nuevos comienzos dentro de la casa?
