El chef vivió una experiencia límite en el volcán Lanín que casi le cuesta la vida.
Tras una descompensación severa, pasó casi un mes internado con fallo multiorgánico. “Me desperté sintiendo mucho amor”, contó, agradecido por el apoyo de su familia, los médicos y sus colegas.
🧠 “Tengo buenos consejos para los demás, pero no para mí”, reflexionó. Petersen asumió que la exigencia, el estrés y no escucharse lo llevaron al colapso. Perdió 18 kilos, volvió a aprender a caminar y hoy se rehabilita con calma, acompañado por sus hijos, su gimnasio casero y una nueva mirada.
🌿 “No vuelvo ni loco al Lanín. Confirmé que soy un camalote”, dijo con humor. Pero el mensaje fue claro: la vida no se trata de rendir más, sino de vivir mejor. Hoy, su foco está en descansar, en su familia y en cuidarse. “No tengo más rueda de auxilio”, dijo. Y por eso, esta vez, se elige primero.
