La muerte del Indio Solari generó una profunda conmoción en el mundo de la música y uno de los homenajes más sentidos llegó de la mano de Fito Páez.
A través de un emotivo mensaje, el rosarino recordó al líder de Los Redonditos de Ricota como una figura irrepetible, capaz de marcar a generaciones enteras con su arte, su pensamiento y su magnetismo. Para Fito, su partida representa mucho más que la pérdida de un músico: es la despedida de un referente fundamental de la cultura popular argentina.
🌙 En su recuerdo, Páez evocó el único encuentro personal que mantuvo con el Indio a fines de los años 80, en los camarines de Cemento. Aquella conversación dejó una huella imborrable en su vida cuando Solari le habló sobre “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, una canción que el rosarino había dejado de interpretar tras atravesar uno de los momentos más dolorosos de su historia personal. Con sensibilidad y afecto, el Indio le hizo comprender el verdadero valor de esa obra y lo ayudó a reconciliarse con ella.
✨ Décadas después, ese consejo sigue ocupando un lugar especial en la memoria de Fito. Por eso, al despedirlo, eligió recordar no solo al artista admirado por millones, sino también al hombre capaz de transformar una simple charla en una enseñanza para toda la vida. Un gesto que hoy cobra un significado aún más profundo entre quienes reconocen el enorme legado que dejó una de las figuras más influyentes del rock nacional.
