La Municipalidad de Salta ejecuta una intervención con tecnología LED de última generación para poner en valor el principal Monumento Histórico Nacional de la provincia. La obra permitirá recuperar la imagen original del templo de cara a la Fiesta del Milagro y se realiza sin afectar el presupuesto municipal.
La Catedral Basílica de Salta comenzó a recuperar uno de sus rasgos más distintivos: el brillo de su fachada. La Municipalidad inició la renovación integral del sistema de iluminación del principal Monumento Histórico Nacional de la provincia, una intervención que combina tecnología de vanguardia, preservación patrimonial y eficiencia en el uso de los recursos públicos. El objetivo, explicaron desde el municipio, es que el templo luzca renovado de cara a la próxima Fiesta del Señor y la Virgen del Milagro.
La obra no implica un gasto extra para las arcas municipales. El financiamiento se concreta mediante la compensación de 95 luminarias LED correspondientes al cupo previsto en la primera etapa del Plan de Reconversión Tecnológica Urbana, mecanismo que permite incorporar equipamiento de alta gama sin afectar el presupuesto ni generar costos adicionales.
El proyecto contempla la instalación de proyectores LED arquitectónicos Philips UniFlood, equipos diseñados especialmente para la iluminación de edificios patrimoniales. La nueva tecnología reemplazará la iluminación anterior por un sistema de luz cálida de 3.000 grados Kelvin, que permitirá recuperar la tonalidad original de la Catedral y resaltar materiales como el mármol, el jaspe y los tradicionales revoques rosados de su fachada.
La intervención fue diseñada bajo estrictos criterios de conservación. Todos los trabajos se realizarán utilizando anclajes ya existentes, sin perforaciones ni modificaciones sobre la estructura histórica del edificio, respetando el principio de reversibilidad que rige las actuaciones sobre bienes patrimoniales. De esta manera, se preserva íntegramente el valor arquitectónico del templo mientras se corrigen las deficiencias del antiguo sistema de iluminación.
Las tareas representan además un importante desafío técnico. Los operarios trabajan a más de 30 metros de altura, utilizando una grúa autopropulsada de gran porte para acceder a las torres y al campanario. El operativo fue planificado para desarrollarse en apenas tres jornadas intensivas, minimizando el impacto sobre la circulación de peatones, turistas y vehículos en el casco histórico de la ciudad.
La renovación de la iluminación permitirá que la Catedral vuelva a convertirse en uno de los principales atractivos nocturnos del centro salteño y cobre un protagonismo especial durante las celebraciones del Milagro, cuando miles de peregrinos y visitantes llegan a la capital provincial.
La obra cuenta con la conformidad de la Comisión de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico (COPAUPS), el respaldo del Arzobispado de Salta y se ejecuta en cumplimiento de la normativa provincial de protección del patrimonio histórico.
