Dolor por la muerte: Con varios éxitos en la década del ‘70, había sufrido un ACV. Tenía 79 años
Dolor por la muerte
La música argentina despidió este lunes a Beto Orlando tras conocerse la muerte del cantante a los 79 años , luego de un accidente cerebrovascular que derivó en su internación en terapia intensiva. La noticia generó repercusión entre sus seguidores y en el circuito artístico vinculado a la canción romántica y melódica.
En los días previos, el estado de salud del artista había motivado la suspensión de una presentación prevista para este fin de semana en el Baile 70’80’. Ese compromiso formaba parte de las actividades que mantenían a Orlando en contacto con el público, aun después de varias décadas de carrera sobre los escenarios.
Nacido el 4 de septiembre de 1946 en Las Flores, provincia de Buenos Aires, Alberto Orlando Otero -su verdadero nombre- construyó una trayectoria que alcanzó su mayor nivel de popularidad entre las décadas de 1970, 1980 y 1990. Su nombre quedó ligado a un repertorio de canciones románticas que circularon en radios, programas musicales y recitales en distintos puntos del país.
A lo largo de ese recorrido, el cantante logró sostener una presencia reconocible dentro de la música popular argentina. Su carrera se extendió durante más de cuatro décadas y quedó asociada a una etapa de fuerte presencia de la canción melódica en la escena local.
El fallecimiento de Orlando provocó mensajes de pesar entre admiradores y personas vinculadas al ambiente artístico. Para buena parte de su público, sus interpretaciones formaron parte de una época marcada por la difusión masiva de la música romántica, con un repertorio que se mantuvo en la memoria de varias generaciones.
Además de su reconocimiento en los años de mayor exposición mediática, el artista conservó su vínculo con los escenarios. La presentación que tenía prevista para este fin de semana debió ser cancelada por el deterioro de su salud , un dato que ya había generado preocupación en su entorno y entre quienes seguían su actividad.
Con su muerte, el panorama musical argentino pierde a una de las voces identificadas con la canción sentimental de las últimas décadas del siglo pasado. Su figura quedó asociada a un estilo que tuvo amplia llegada popular y a una carrera que atravesó distintos momentos de la industria musical del país.
Orlando había nacido como hijo de María Delgado y Francisco Otero. Con el paso de los años, consolidó una trayectoria artística que lo convirtió en un nombre habitual dentro de un género con fuerte arraigo en la audiencia argentina. Sus canciones atravesaron generaciones y sostuvieron la vigencia de su nombre más allá de los cambios en la escena musical.
A los 7 años se trasladó con sus padres a la ciudad de La Plata. Desde muy chico se interesó por la música acompañándose con su guitarra cantando en las escuelas y en distintos lugares. A los 18 años forma parte de un conjunto folklórico llamado Los Labradores, con los cuales actuó en distintos escenarios del país. Con el correr del tiempo se interesó por la música melódica tratando de imitar a su ídolo, Yaco Monti.
Entre sus temas más exitosos, se encuentran: Dios del Olvido, Aquellos Besos que te di, No me des tu Adiós mi Amor, Tu Eres mi Destino, Doce rosas, Himno al Amor, Venecia sin Ti, Tu Mundo y el Mío, Joven Dulce y Bonita, Ansiedad, Porque te Quiero Hasta el Delirio, Quiero Volverte a Tener, Abrázame Fuerte mi Amor, Porque Diste Vuelta la Cara, Te LLevo en lo Profundo de mi Ser, Mira que Luna, Quien es que Golpea mi Puerta, Nuestro Juramento, Ahora Vivo de Recuerdos, Dalila y Veinticinco Rosas, entre otros.
La confirmación de su fallecimiento cerró una etapa para sus seguidores y para un sector de la música popular que lo tuvo como uno de sus intérpretes reconocidos. Su última presentación, prevista para este fin de semana, no llegó a concretarse a raíz del cuadro de salud que derivó en su internación.
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