El Gobierno del Reino Unido respondió con dureza a las declaraciones del presidente Javier Milei sobre la soberanía de las Islas Malvinas. A través de un portavoz de Andy Burnham, las autoridades británicas advirtieron que sus fuerzas armadas se encuentran en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana, para proteger sus intereses en el territorio.
Islas Malvinas
Según publicó noticiasargentinas, Así lo expresó un portavoz del primer ministro británico, Andy Burnham.
La advertencia militar y la postura británica
Un vocero de Andy Burnham enfatizó que la presencia militar británica se mantiene activa de manera ininterrumpida. Según el comunicado, las fuerzas armadas están preparadas para actuar en todo momento, reafirmando el compromiso con el control del territorio frente a los dichos del presidente argentino.
El Gobierno británico justificó su postura citando el referendum realizado en 2013, donde el 99,8% de los residentes de las islas votó a favor de continuar bajo administración británica. Bajo este antecedente, Burnham sostuvo que el Reino Unido mantendrá su presencia mientras los isleños así lo deseen y apoyó plenamente el deseo de estos de seguir siendo un territorio británico de ultramar.
Rechazo de funcionarios británicos a los dichos de Milei
El ministro de Defensa, Wes Streeting, cuestionó los comentarios del presidente Javier Milei, asegurando que sus palabras hablan más de la política interna de Argentina que de la realidad de las Islas Malvinas. En la misma línea, el canciller Ed Miliband ratificó que las islas son británicas y seguirán siéndolo debido a la voluntad abrumadora de sus habitantes.
A pesar de la firmeza en la respuesta, desde el entorno de Burnham intentaron matizar la cuestión al mencionar que mantienen una relación diplomática con Argentina. Se destacó que el país es el tercer socio comercial más importante en la región y que el Reino Unido busca seguir fortaleciendo ese vínculo.
El intercambio de declaraciones subraya la persistencia de la disputa diplomática, aunque el Gobierno británico insiste en mantener los vínculos comerciales con Argentina a pesar de las diferencias sobre el estatus de las islas.
