Déficit comercial Brasil: El saldo negativo en la balanza comercial entre Argentina y Brasil continuó su tendencia a la baja durante el mes de agosto, registrando una caída interanual del 38%. Según datos analizados por la consultora Abeceb, este resultado se explica fundamentalmente por una menor demanda de importaciones y una marcada desaceleración en la actividad del rubro automotriz.
déficit comercial Brasil
Según publicó Ámbito, La disminución de importaciones nacionales y la detención de la actividad en el rubro de autos y autopartes explica la cifra.
El impacto del sector automotor en la balanza
El informe de Abeceb destaca que el comercio de vehículos y autopartes fue el factor determinante en la mejora del saldo comercial. Las compras de rodados y componentes registraron una disminución de u$s176 millones en comparación con el mismo periodo del año anterior, totalizando u$s554 millones.
Específicamente, los vehículos de pasajeros y el segmento de autopartes sufrieron retrocesos cercanos al 25%. Por el contrario, la exportación argentina de pick ups medianas mostró un crecimiento del 44,3%, impulsado por una mayor demanda interna en Brasil, lo que ayudó a compensar parcialmente el balance general.
Contexto comercial y diplomático
El déficit comercial alcanzó los u$s380 millones en agosto, una cifra inferior a los u$s613 millones registrados en el mismo mes de 2025. Esta contracción se suma a la tendencia observada en julio, cuando la caída interanual del déficit fue del 53,1%.
A pesar de estos cambios en el flujo comercial, Brasil se mantiene como el principal socio estratégico de Argentina, concentrando aproximadamente el 14% de las exportaciones nacionales y el 23% de las importaciones. Este escenario se desarrolla en un marco de tensión diplomática entre el gobierno de Javier Milei y el país vecino, en medio de un proceso electoral en Brasil que ha generado roces políticos.
Aunque la caída en la adquisición de vehículos brasileños fue el factor principal de la reducción del déficit, el informe señala que este descenso fue compensado en parte por un aumento en las importaciones de energía eléctrica, carne bovina, productos químicos, fertilizantes y mineral de hierro.
