El Gran Premio de Italia dejó un sabor agridulce para Franco Colapinto. Si bien el piloto logró una destacada recuperación para sumar puntos, su actuación estuvo marcada por un error en pista que lo dejó fuera de la pelea principal, una situación que lo llevó a quebrarse emocionalmente al finalizar la competencia.
Franco Colapinto
Según publicó Ámbito, El argentino se emocionó luego de la carrera en Monza y habló des despiste que lo relegó en la grilla.
Una remontada con sabor a poco
Tras haber largado desde la séptima posición, Colapinto protagonizó un inicio prometedor que lo llevó a escalar posiciones, llegando a ubicarse tercero luego de superar a Max Verstappen tras un relanzamiento provocado por un incidente de Charles Leclerc. Sin embargo, el momento clave ocurrió en Lesmo, donde perdió el control de su Alpine y cayó hasta el decimosexto lugar.
Lejos de rendirse, el argentino inició una remontada que le permitió superar a pilotos como Carlos Sainz, Esteban Ocon, Oliver Bearman y Gabriel Bortoleto. Finalmente, tras descontar una diferencia de ocho segundos, logró adelantar a Yuki Tsunoda para cruzar la meta en el noveno puesto, sumando dos puntos valiosos para el equipo.
La frustración del piloto
Al finalizar la carrera, Colapinto no pudo ocultar su desazón ante los micrófonos. "Fue muy frustrante. Tenía una gran oportunidad y no la aproveché", expresó entre lágrimas, reconociendo que el rendimiento del monoplaza era competitivo, aunque admitió que Alpine aún se encuentra por detrás de las escuderías dominantes como Mercedes, Red Bull, McLaren y Ferrari.
El joven piloto ya puso la mira en su próximo compromiso, el Gran Premio de España, que se llevará a cabo en Madrid entre el 11 y el 13 de septiembre. Allí, buscará dejar atrás el error de Monza y capitalizar el buen ritmo que demostró tener durante el fin de semana italiano.
El balance final en Monza refleja tanto el potencial del argentino como la exigencia de la máxima categoría, donde un pequeño despiste puede cambiar radicalmente el resultado de un fin de semana que prometía ser histórico.
