A esto se sumó una donación que recibió la Biblioteca Provincial: 85 mil libros en formatos accesibles para personas con discapacidad visual, videolibros, audiolibros y herramientas de software.
La Biblioteca Provincial Dr. Victorino de la Plaza tiene como política pública facilitar el acceso a la lectura a las personas que sufren algún tipo de discapacidades. En ese marco, realiza una serie de actividades organizadas desde su sala Braille.
Por este motivo, junto a la Subsecretaría de la Discapacidad, organizó una Capacitación en Accesibilidad y Diversidad Lectora. La misma tuvo lugar este jueves por la mañana en la sala Walter Adet, y reunió a bibliotecarios, docentes, editoriales y usuarios con discapacidad en torno a una misma idea: que leer no debería depender de cuánto se parezca cada persona a un lector "estándar.
Fue coorganizada por tres organizaciones referentes en la temática: Canales, Tiflonexos y Lengua Franca. La actividad contó también con el apoyo de Ashoka.
Durante la jornada se anunció la donación de material por parte de las asociaciones participantes. Tiflonexos aportó acceso a una biblioteca de aproximadamente 85 mil libros en formatos accesibles para personas con discapacidad visual, mientras que Canales presentó sus videolibros en Lengua de Señas Argentina. A esto se suman materiales impresos en formatos accesibles pensados para personas con dislexia u otras dificultades de aprendizaje, además de audiolibros y herramientas de software diseñadas para agilizar el préstamo y la consulta de todo este material. “Si el material accesible no llega a manos de quienes lo necesitan, de poco sirve”, expresó la directora de la Biblioteca Provincial, Viviana Ceballos. Por este motivo, el personal el organismo fue el primer destinatario de la capacitación. “Son ellos quienes deben saber cómo usar estas herramientas para que estén efectivamente al alcance de todos”, explicó.
Una política sostenida en el tiempo
La formación se inscribe en una línea de trabajo que la Biblioteca Provincial viene sosteniendo desde hace varios años. Entre las actividades permanentes se destacan los talleres de lectura y escritura en Braille, dictados en dos niveles, y un taller de costura para personas con discapacidad visual que, según describió Ceballos, es una experiencia poco frecuente incluso a nivel nacional.
A estas propuestas se suman, desde esta semana, nuevos talleres de música y de portugués para personas con discapacidad visual, y un trabajo sostenido junto a la comunidad con discapacidad auditiva, con quienes la biblioteca produce anualmente un libro en formato videolibro.
Para Ceballos, estas experiencias interpelan directamente los prejuicios con los que muchas veces se piensa la discapacidad: "nos invita a pensar en estas barreras que muchas veces nos autoimponemos", señaló. Y agregó que suele imaginarse la discapacidad como una imposibilidad, cuando en realidad el límite lo impone el entorno. Como ejemplo, mencionó que varios usuarios de la biblioteca cuentan con dos o tres títulos universitarios, una muestra concreta de que, cuando el Estado brinda las herramientas adecuadas, la discapacidad deja de ser un obstáculo para alcanzar las metas propuestas.
