En un nuevo capítulo de la disputa diplomática, el Reino Unido salió al cruce de la ofensiva judicial emprendida por el Gobierno de Javier Milei contra empresas que desarrollan actividades en las Islas Malvinas, asegurando que Argentina carece de autoridad legal sobre la zona.
Islas Malvinas
Según publicó Ámbito, el Gobierno británico respaldó, además, a las empresas de hidrocarburos que operan en las islas, blanco de la ofensiva judicial de Casa Rosada.
La postura británica ante la ofensiva judicial
A través de directrices oficiales, el Reino Unido respaldó explícitamente a las compañías de hidrocarburos que operan en el Atlántico Sur, blanco de recientes denuncias por parte de la Casa Rosada. Londres sostuvo que no existe fundamento jurídico para que tribunales fuera de Argentina pretendan aplicar leyes nacionales sobre empresas o personas físicas que realizan actividades comerciales en las Islas.
El comunicado británico enfatizó que los habitantes de las Islas Malvinas poseen el derecho legítimo de regular su propia economía y explotar sus recursos naturales. Asimismo, señalaron que las medidas restrictivas aplicadas por Argentina durante años no han logrado frenar el desarrollo económico del archipiélago.
La estrategia del Gobierno y las nuevas advertencias
La semana pasada, el canciller Pablo Quirno presentó una denuncia formal contra la petrolera Navitas y otras cuatro compañías por violación a la Ley de Hidrocarburos. Esta acción se enmarca en la promesa de Javier Milei de intensificar la presión contra cualquier firma vinculada a la exploración o explotación en la zona.
En la misma línea, el vocero presidencial Adrián Ravier confirmó que el Gobierno avanzará con nuevas denuncias y advirtió que las represalias no se limitarán solo a las petroleras. Según el funcionario, cualquier proveedor asociado a estas actividades no va a poder hacer ningún tipo de acuerdo con el Gobierno, incluyendo la imposibilidad de acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones o participar en proyectos como Vaca Muerta.
El Reino Unido reafirmó que mantendrá su postura de apoyo a las Islas frente a los reclamos argentinos, dejando claro que no reconocerá la aplicación de legislación nacional sobre el territorio en disputa.
