La justicia de Chaco profundizó la investigación contra el ginecólogo Gustavo Kumiega, quien permanece detenido tras acumular una serie de denuncias por delitos graves cometidos en el ejercicio de su profesión y en su vida privada.
Gustavo Kumiega
Según informó Minuto Uno, la causa contra el profesional de 57 años ha tomado un giro drástico tras la reciente imputación por estafa, lesiones y violencia obstétrica.
Una trama de cirugías fantasma y fraude
La titular del Equipo Fiscal N° 6, Mariana Echarri, detalló que el Ministerio Público investiga un complejo sistema de engaños donde el médico diagnosticaba patologías inexistentes o exageraba cuadros clínicos para convencer a sus pacientes de someterse a intervenciones quirúrgicas innecesarias.
El objetivo detrás de estas maniobras era cobrar prestaciones a las obras sociales por cirugías que, en realidad, nunca se realizaban. Una de las denunciantes, identificada como M.V., relató haber sido intervenida en marzo de 2022 bajo la promesa de que necesitaba la extirpación de órganos reproductivos, sufriendo graves secuelas físicas y psicológicas tras el procedimiento simulado.
Denuncias por abuso y violencia
El expediente contra Kumiega se compone de diez presentaciones judiciales. Seis de ellas corresponden a denuncias por abuso sexual agravado, donde se describe un patrón de aprovechamiento de la asimetría de poder durante los exámenes ginecológicos. A esto se suman tres casos de mala praxis y una denuncia por violencia de género realizada por una ex pareja del acusado, hecho ocurrido fuera del ámbito hospitalario.
Este último testimonio fue clave para que la justicia dictara la prisión preventiva del médico. Actualmente, los investigadores realizan allanamientos en centros de salud para analizar historias clínicas y registros de facturación, buscando determinar si existieron complicidades de otros profesionales en el esquema delictivo.
Mientras la investigación avanza, el caso se ha convertido en uno de los escándalos sanitarios y judiciales más graves de los últimos años en Chaco, dejando al descubierto serias vulnerabilidades en los controles de la práctica médica privada.
