Una médica del Hospital Papa Francisco fue víctima de una brutal agresión física que le provocó una doble fractura de maxilar superior, tras ser atacada por la hija de un paciente en un sector restringido del centro asistencial. A pesar de la gravedad del hecho y las amenazas de muerte posteriores, la agresora no fue detenida por la policía, lo que desató la indignación de las autoridades y el personal de salud.
Hospital Papa Francisco
Según publicó El Tribuno, el director del hospital, Rodrigo Maroni, cuestionó duramente la respuesta de las fuerzas de seguridad ante este grave suceso.
Un ataque violento e injustificable
El episodio ocurrió el martes 20 de octubre en el primer piso del nosocomio, cuando una mujer ingresó intempestivamente a una sala privada donde los profesionales realizaban tareas administrativas. Sin mediar palabra, la agresora propinó un puñetazo en el rostro a la médica, causándole una doble fractura de maxilar superior. Tras el ataque, la profesional fue asistida por sus colegas, quienes debieron trabar la puerta para resguardarla.
Lejos de finalizar, la violencia continuó cuando la agresora volvió a interceptar a la víctima en presencia de la directora médica, Betania Sánchez, profiriendo insultos y amenazas de muerte. Ante la situación, las autoridades del hospital decidieron retirar a la mujer del establecimiento y gestionar el traslado del paciente a otro centro de salud para garantizar su tratamiento.
Indignación por la falta de respuesta policial
Rodrigo Maroni, director del Hospital Papa Francisco, calificó lo ocurrido como un punto de quiebre y cuestionó severamente la actuación de los efectivos que acudieron tras el llamado al 911. El directivo denunció la "liviandad" con la que se manejó el procedimiento, señalando que la agresora no quedó bajo custodia y, según indicó, fue incluso acompañada por los uniformados para radicar una denuncia contra el hospital.
"Es una ofensa hacia el trabajador de la salud pública", sentenció Maroni, quien además reclamó por la falta de recursos de seguridad. El hospital, que atiende a 254.000 habitantes y recibe más de 180 consultas diarias en su Guardia Médica, cuenta hoy con apenas dos vigiladores por turno, habiendo perdido el 80% de su personal de seguridad en los últimos años. Asimismo, el director advirtió que existe un espacio acondicionado para un destacamento policial que permanece vacío desde hace dos años, un reclamo que ya fue trasladado al secretario de Seguridad, Vilches.
La médica agredida se encuentra actualmente bajo licencia laboral y recibe acompañamiento multidisciplinario. Mientras tanto, desde la dirección del hospital insisten en que la situación de vulnerabilidad que atraviesa el personal es insostenible y exigen medidas urgentes para garantizar la integridad de quienes trabajan en la institución.
