Una joven identificada como Dana Gómez sobrevivió a un brutal intento de femicidio en el barrio Santa María, en La Pampa, tras ser atacada por su pareja, Acosta, quien la apuñaló y le fracturó los dedos. A pesar de la gravedad del hecho, la víctima vive con el terror de que el agresor recupere la libertad en apenas dos meses.
intento de femicidio
Según publicó TN, el hecho ocurrió tras el partido entre Boca y River.
Un ataque salvaje y amenazas de muerte
Según el relato de la víctima, la agresión comenzó por una discusión doméstica. Acosta, con quien mantenía una relación desde hacía tres años, tomó un cuchillo de caza y arremetió contra ella. Dana sufrió cortes profundos en el rostro, cabeza, brazos y piernas, asegurando que el agresor buscaba específicamente herirla en el cuello para quitarle la vida.
En medio del ataque, el agresor lanzó una advertencia escalofriante: “Si no te mato ahora, te mato en tres meses cuando me suelten”. Entre las lesiones más graves, la mujer sufrió un corte profundo en la mejilla que dejó el hueso expuesto y una puñalada en el brazo que estuvo a milímetros de comprometer una arteria vital.
La detención y la polémica medida judicial
Tras lograr escapar y pedir auxilio a su madre, Dana observó cómo Acosta intentaba cambiarse de ropa para darse a la fuga. El hombre se presentó posteriormente en el área de Salud Mental del Hospital Lucio Molas intentando simular una crisis psiquiátrica, pero fue capturado por personal de seguridad poco después.
La causa, a cargo de la fiscal Micaela Sucurro, encuadró el hecho como homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por mediar violencia de género, en grado de tentativa, en concurso real con amenazas calificadas. El juez Carlos Ordás dictó 60 días de prisión preventiva, una medida que la víctima considera insuficiente ante el riesgo que enfrenta.
Ante el malestar generado por el plazo de detención, el Ministerio Público aclaró que el tiempo en prisión será prorrogado conforme avance la recolección de pruebas. Asimismo, se ratificó la prohibición de contacto y se efectuó el allanamiento del domicilio, donde se secuestró un teléfono Motorola vinculado al acusado.
Dana Gómez sostiene que la Justicia debe mantener a su agresor tras las rejas hasta la instancia del juicio, ante el temor constante de que, de quedar en libertad, el sujeto cumpla con sus amenazas de muerte.
