En su última presentación en Tandil un nene apareció junto a la banda y el momento se volvió viral en redes sociales.
La mística de los conciertos en vivo reside en lo imprevisible, en aquellos instantes que escapan a cualquier guion y se transforman en hitos. Durante una reciente presentación de Divididos en la ciudad de Tandil , la audiencia fue testigo de un acontecimiento excepcional: un niño, impulsado por una audacia asombrosa, se apoderó del escenario y del micrófono para cantar junto a la mítica banda, desatando una de las ovaciones más potentes de la jornada.
El joven, que lucía un peinado con cresta y una remera de Sumo , se plantó con total naturalidad frente a los miles de asistentes. Lejos de intimidarse por la magnitud del evento, solicitó el micrófono para interpretar “La Rubia Tarada” , el histórico himno de la banda liderada por Luca Prodan. Su seguridad y desparpajo capturaron de inmediato la atención de todos los presentes, convirtiéndolo en el protagonista absoluto del show.
Ricardo Mollo , vocalista y referente de la agrupación, no pudo disimular su asombro ante la vitalidad del pequeño. El líder de “La Aplanadora del Rock” se mostró visiblemente conmovido por la espontaneidad del encuentro y reflexionó sobre la naturaleza de estas conexiones irrepetibles.
Con una mirada profunda sobre el impacto de la tecnología en la actualidad, Mollo sentenció: “Que aparezca un ser con una energía tremenda y nos genere una alegría y un estado increíble. Esto las pantallas no lo pueden provocar y, mucho menos, la inteligencia artificial…” . Con estas palabras, el músico subrayó la importancia del vínculo real y humano que solo la música en directo puede gestar, sin mediaciones digitales.
Como era de esperar, el momento fue registrado por cientos de celulares y se viralizó rápidamente en plataformas digitales. La comunidad rockera celebró el gesto con entusiasmo y humor. Entre los comentarios más destacados en redes sociales, los usuarios expresaron: “Vamos que hay futuro en el rock carajo” , “Ese pibe ya tiene más calle que yo con 40 años” y “Un capo Mollo, un retipazo y el guachín un genio” . Otros, incluso, bromearon con el parecido espiritual del niño con el fallecido Luca Prodan: “Volvió Luca Prodan en forma de pibito, solo que esta vez se aseguró de tener una abundante cabellera” .
Tras la repercusión del video, se supo que la pasión del niño por la banda no era algo nuevo. En declaraciones a Radio Nitro, el joven cantante relató que asiste a los conciertos desde muy pequeño junto a su madre. Al ser consultado sobre sus preferencias musicales, demostró su conocimiento del repertorio al afirmar: “Me gustan muchas, pero espero que hoy toquen ‘Sobran las piñas’” .
Testigos del concierto aseguraron que el episodio no fue algo planeado. El niño se encontraba entre la multitud y, tras ser invitado a subir, simplemente se dejó llevar por la música. “El muy caradura le pidió el micro a Mollo y salió esta genialidad, lo que explotó el público no tiene sentido” , relató un asistente en Twitter, resumiendo una noche donde Divididos volvió a demostrar que el rock es, ante todo, un puente emocional entre generaciones.
