Creatividad, generosidad, sencillez y sensibilidad son solo algunos de los calificativos que mejor describen a Noemí Cristina Laspiur, más conocida como “La Moro”, una de las más grandes compositoras del folclore argentino contemporáneo. Nacida el 19 de enero de 1965 en Salta Capital, desde pequeña sintió una profunda conexión con la música tradicional, una pasión que la acompañó durante toda su vida.
Desde su adolescencia, La Moro se sintió parte de otra época, una donde las zambas y serenatas dominaban las noches. Mientras muchos de sus contemporáneos se inclinaban por el rock, ella se aferraba a las raíces del folclore, sin imaginar que sería una pieza clave en su renacer. Su amor por la música comenzó en el coro de su parroquia, donde descubrió los secretos de la armonización vocal e instrumental.
Fue en ese entorno donde conoció a Mario Teruel, futuro líder de Los Nocheros, junto a su hermano, quienes le enseñaron a tocar la guitarra y el charango. La música fue el puente de una historia de amor que marcó su vida. Con Mario formó una familia y compuso una innumerable cantidad de canciones que serían parte del éxito del icónico grupo folclórico.
Más de tres décadas estuvo vinculada a Los Nocheros, aportando su talento tras bambalinas. Fue responsable de hits inolvidables como Cosas peligrosas, Mucho más que piel, Tú y yo, De seguir adelante, Se murió amor, Como tú me haces falta, Luz de luna, Rocío de plata, La yapa y Me enamoré de una zamba, entre muchos otros temas que ya forman parte del cancionero popular argentino.
Su talento no solo quedó en su familia: escribió más de 200 canciones que fueron interpretadas por reconocidos artistas como Vale 4, Facundo Toro, Los Izquierdos de la Cueva, Soledad, el Chaqueño Palavecino y hasta la mismísima Paola San Basilio.
En 2014, su nombre brilló con luz propia al encabezar el proyecto La Moro Clásico, un disco que reflejó su esencia como compositora y que fusionó el folclore con otros géneros como el jazz. En este álbum, cada artista participante aportó su impronta, regalando un material único que dejó una huella imborrable.
Su amor por la música estuvo influenciado por grandes referentes como Jaime Dávalos y Daniel Toro, con quienes tuvo el privilegio de trabajar. Su visión de la música era clara: “La música no es para discutir, sino para celebrar. Te puede acompañar en los peores momentos y darte paz”, expresó en una entrevista.
También recalcó la importancia de la voz femenina en el folclore, asegurando que a través de sus letras quería transmitir lo que le hubiese gustado escuchar: “Si Los Nocheros fueron los encargados de llevar adelante las canciones, yo fui la encargada de escribir lo que quiero que me digan a mí”.
Lamentablemente, su vida se apagó demasiado pronto. A los 58 años, tras sufrir dos aneurismas y una compleja intervención quirúrgica, el 2 de febrero de 2023 nos dijo adiós. Su partida dejó un profundo dolor en la comunidad artística, especialmente en el folclore y en su querida provincia de Salta, donde se formó entre peñas y guitarreadas.
Sin embargo, su legado sigue vivo. La Moro, la “quinta nochera”, permanecerá en cada zamba, en cada serenata y en cada voz que cante sus versos. Su obra sigue acompañando a quienes la admiraron, recordándonos que la música es eterna y que su talento trascenderá generaciones.
