El arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, pidió hoy perdón por el abuso de niños en instituciones cristianas y solicitó reabrir la posibilidad de debatir la ley del aborto y considerar a la educación una prioridad de la Nación durante el acto de renovación del Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro la más importante festividad religiosa de la provincia que este año se realizó sin feligrerses por la pandemia.
“Permítanme destacar con el Papa la situación de la gran cantidad de niños que nacen fuera del matrimonio, que crecen sin la contención de papá y mamá. ¿Qué decir de los niños explotados sexualmente o que, incluso en lugares en los que deberían ser contenidos sufren la humillante experiencia del abuso sexual, en la familia, escuelas, comunidades o instituciones cristianas? Perdón a los niños por ello”, dijo.
Cargnello formuló estas afirmaciones en el acto de Renovación del Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro, que se realizó esta tarde, en el marco de la procesión del Milagro, considerada una de las fiestas religiosas más convocantes del país, y que este año se realizó sin el seguimiento de fieles por el contexto de pandemia.
“Reconocemos una situación de crisis que marca nuestro tiempo, que se ha visto agravada por la pandemia”, expresó el arzobispo de Salta, para quien “vivimos en un mundo marcado por una decadencia cultural que no promueve el amor y la entrega”.
En este marco, comentó que “son muchas las notas de nuestra época que afectan a la vida de familia”, y exhortó a los jóvenes a “vencer el miedo al sacramento del matrimonio”.
Asimismo, se atrevió a “clamar a quienes tienen la autoridad para hacerlo que se adviertan las consecuencias de la evidentemente injusta ley del aborto y que se animen a reabrir la posibilidad de debatirla sin tomar partidos por ideologías, o, al menos, a que reglamenten la misma para evitar los excesos”.
Del mismo modo, Cargnello pidió que “se tome en serio la situación de los numerosos hermanos a los que este caminar sin rumbo va dejando en el camino hasta la exclusión social y económica”.
“También pido por los niños y jóvenes que tienen derecho a la educación. Debemos volver a cuidar como prioridad de la Nación, la educación integral de todos los jóvenes y los niños”, expresó.
Tras la renovación del Pacto de Fidelidad, que se desarrolló en el monumento 20 de Febrero, de la ciudad de Salta, donde también estuvo el gobernador Gustavo Sáenz, entre otras autoridades, se entonaron las estrofas del Himno Nacional y las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro retornaron a la Catedral, donde Cargnello ofreció la bendición.
Luego, las sagradas imágenes del Milagro reingresaron al templo, bajo una lluvia de pétalos y un emocionante repique de las campanas, pero diferencia de otros años, no se realizó la tradicional Misa del Peregrino, con la que se suele cerrar la última jornada de esta celebración religiosa.
Esta mañana se concretó la última jornada del Triduo de Pontificales, con una misa estacional en honor a la Solemnidad del Señor del Milagro, oficiada por el arzobispo de Rosario de Santa Fe, monseñor Eduardo Martín.
Luego, las imágenes peregrinas partieron desde la catedral, en vehículos del Ejército, para recorrer 58 kilómetros por distintos barrios de la capital salteña, para que los vecinos que puedan saludarlas a su paso y no necesiten llegar hasta el centro de la ciudad para hacerlo.
El año pasado, esta procesión, que generalmente convoca a unas 800 mil personas, no se realizó por la pandemia, mientras que en esta edición, por la situación epidemiológica, la Iglesia, el Gobierno provincial y la Municipalidad diagramaron un intenso operativo de seguridad socio sanitaria, con protocolos, aforos y sin el seguimiento de fieles.
Poco antes del regreso de las imágenes peregrinas, que recibieron el saludo de miles de salteños a su paso, salieron del templo mayor de Salta las imágenes originales del Milagro, junto a la Cruz Procesional y a la Virgen de las Lágrimas, para iniciar el tradicional recorrido hacia el monumento 20 de Febrero.
Durante la madrugada se registraron algunos roces menores entre fieles que querían acceder a la Catedral en lo que antes era la noche del peregrino, y efectivos policiales que formaban parte del amplio operativo de seguridad implementado para garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias durante el desarrollo de esta convocante y tradicional fiesta religiosa.
Por esta celebración, que recuerda la intercesión milagrosa de la Virgen y la protección del Santo Cristo crucificado durante los temblores que azotaron la región en 1692, cada 15 de septiembre es feriado provincial en Salta.
