En Ángel Responde, Campi sorprendió con una historia que tocó el corazón de todos: usó su talento para fabricar máscaras y creó, en su casa, una prótesis de nariz para un hombre que la había perdido por cáncer.
“Me mandaron una foto antigua y la fabriqué con lo que tenía en el taller”, contó entre lágrimas. El hombre no salía de su casa desde hacía años.
📸 La historia llegó a él por redes sociales, gracias a los hijos del hombre. “No tenían plata para pagar una prótesis, y yo… le hice varias”, dijo. El momento más emotivo fue recibir una foto de Navidad: era la primera vez en mucho tiempo que el hombre aparecía en una imagen familiar. “Con su nariz… fue tremendo, una alegría inmensa”, recordó Campi, emocionado.
❤️ Lo que empezó como un oficio casero por falta de recursos, se transformó en un puente de dignidad y empatía. “Yo hacía pelucas con pelo del perro y cinta de embalar. Era lo que tenía”, bromeó. Hoy, ese mismo ingenio le permitió cambiar realidades. Un gesto artesanal, sin cámaras ni flashes, que mostró que la solidaridad también se fabrica con las manos y el corazón.
