Luis Alejandro Ríos fue condenado a la pena de 10 años de prisión efectiva por la tentativa de femicidio en perjuicio de su ex pareja y madre de su hijo. Deberá realizar tratamiento psicológico y será incorporado al Banco de Datos Genéticos.
La jueza María Gabriela González, vocal de la Sala III del Tribunal de Juicio, condenó hoy a Luis Alejandro Ríos a la pena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de tentativa de homicidio doblemente calificado y lo absolvió del delito de coacción agravada.
Ordenó que sea sometido a tratamiento psicológico y en el mismo fallo, dispuso que se le extraiga material genético por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), previa asignación del Dato único de Identificación Genética (DUIG), para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos.
Cabe recordar que el fiscal penal 4 de la Unidad de Graves Atentados, Ramiro Ramos Ossorio, había solicitado durante los alegatos la pena de 13 años de prisión efectiva para Ríos por la tentativa de homicidio doblemente calificada y su absolución por el delito de coacción agravada.
Ramos Ossorio realizó un relato de los hechos ocurridos el 1 de Enero de este año, en donde resalta que la víctima tenía alertas activadas respecto al imputado ya que tenía un comportamiento inapropiado ya que se encontraban separados.
“Se comportaba celoso e insistente y estando adentro de la vivienda, discutieron y Ríos saco de entre sus prendas un cuchillo de 28 cms y la atacó”. Señala que el relato de la víctima tuvo matices dramáticos, Sobre todo al referirse a la parte del ataque donde intentaba lesionarla en el cuello.
“La victima recibió 15 puñaladas en distintas partes del cuerpo. Un vecino rescató al niño de la vivienda y avisó a un hermano de la víctima para que interviniera, al ser asistida en el hospital San Bernardo, a la víctima se le detectó que una de las heridas le había perforado el pulmón”, expresaba Ossorio.
Y siguió, “la autoría de Ríos está acreditada por haber sido detenido en el lugar, por el reconocimiento de la víctima y de testigos e incluso por la declaración del propio imputado”, refiriendose a la declaración del imputado y sostiene que introdujo elementos que no son reales.
“La víctima le señaló que deje al niño con su hermano hasta que llegue y el imputado insistió en quedarse y verla. Es falso que Ríos llevará un cuchillo de tal magnitud por seguridad y es falso que la discusión se iniciará por el llamado insistente de una mujer al imputado ya que del registro de llamadas del teléfono no surge. Ríos se encontraba obsesionado con la víctima y los celos eran suyos, demostrando falta de control ante el rechazo de la mujer”.
El fiscal resaltó que el imputado tiene claros recuerdos de lo acontecido hasta antes del ataque y luego alude falta de memoria.
