Fernando Ariel Chipoloni fue condenado hoy a la pena de 13 años de prisión efectiva por el delito de tentativa de homicidio doblemente calificado en perjuicio de quien fuera su pareja y madre de su hijo. El fiscal Pablo Rivero había solicitado la pena de 14 años y mantuvo la acusación.
Tras los alegatos llevados a cabo ayer, hoy el imputado Fernando Ariel Chipoloni dijo ante el Tribunal de la Sala I de Juicio sus últimas palabras.
Pidió perdón por los daños causados y dijo que espera poder reinsertarse en la sociedad tras cumplir su condena y sobre todo poder reencontrarse con su hijo.
A las 11 de la mañana, el juez Federico Armiñana Dohorman dio a conocer el veredicto, donde condena a Chipoloni a la pena de 13 años de prisión efectiva por el delito de tentativa de homicidio doblemente calificado en perjuicio de Graciela Natalia Villán, a quien lesionó gravemente con un arma blanca los primeros días de Enero en el tórax, rostro y cuello.
En el mismo fallo, dispuso que se le extraiga material genético por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), previa asignación del Dato único de Identificación Genética (DUIG), para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos.
Testimonio de la víctima
La mujer describió que la primera discusión surgió porque le reviso el celular. Luego discutieron por la cena del hijo de ambos y ella accede ir al domicilio del acusado.
Cuando quiere volver discuten porque Chipoloni quería acompañarlos sosteniendo que allí la esperaban “machos”.
Finalmente ya en la casa de la mujer volvieron a discutir y la lesionó con el cuchillo.
La relación tenía 6 años y la violencia era frecuente, incluso antes del nacimiento de su hijo. Llegó a fracturar su nariz y a asfixiarla.
El fiscal Rivero describe los testimonios recibidos de los vecinos de la mujer, quienes vieron llegar al acusado, retirarse luego con el niño en brazos y a la víctima salir ensangrentada a pedir ayuda.
Cuando los vecinos la auxiliaban, la víctima se encontraba preocupada por su hijo.
El lugar del ataque fue la cocina según lo revelado por las pericia y diligencias realizadas en la casa de la víctima. Ella recibe una lesión de arma blanca en la zona cervical con seccionamiento de arterias que pusieron en riesgo su vida.
Chipoloni sorprende a la víctima de atrás y la lesiona al menos en dos ocasiones, luego de herir a la víctima, la abandonó a su suerte.
