Habrían apedreado un colectivo y se refugiaron en la casa de uno de ellos. Para evitar ser detenido, uno se cortó los brazos, el cuello, el pecho y amenazaba con suicidarse. Finalmente, no pasó nada.
Momentos de tensión se vivieron esta mañana en el barrio Divino Niño, en la zona Oeste Alta, donde dos jóvenes aparentemente alcoholizados, identificados como Rodrigo y Maximiliano, fueron acorralados por la Policía en la vivienda de uno de ellos, luego de haber sido acusados de apedrear un colectivo de SAETA de la línea 3A. Para evitar su detención, uno de los jóvenes se cortó los brazos, el cuello y el pecho; mientras sus familiares aseguraron que no querían ser detenidos porque en la Comisaría de barrio Palermo iban a ser sometidos a apremio ilegales.
Aparentemente los dos jóvenes, luego de tener una discusión a bordo del colectivo en el que viajaban, al bajar de la unidad apedrearon el vehículo e intentaron apedrear al colectivero, quien los denunció de inmediato. La Policía comenzó a seguirlos, hasta que los supuestos agresores se refugiaron en una vivienda del barrio Divino Niño, que fue rápidamente rodeada por los efectivos, que pedían que se entregaran.
Ante esta situación los familiares llamaron a la prensa, mientras uno de los jóvenes se subió al techo de la vivienda desde donde pedía a la Policía que se retire del lugar. Como no lo logró, comenzó a autolesionarse con cortes en el cuello, los brazos y el pecho. Posteriormente pidieron a los periodistas, entre ellos Ángel Mansilla de radio FM Profesional, que ingrese a la vivienda para contar su versión.
Allí los jóvenes y sus familiares explicaron que no querían ser trasladados a la Comisaría de barrio Palermo, ya que aseguraron que en anteriores oportunidades fueron sometidos a apremios ilegales que incluyeron golpes e incluso prácticas de tortura como “el submarino”.
Finalmente, y luego de cerca de media hora de extrema tensión, un Policía ingresó a la vivienda y notificó a los jóvenes que deberán presentarse en la Comisaría para hacer su descargo por la denuncia del colectivero; con lo que la situación quedó superada.
