Cecilia Morales recuperó su libertad tras permanecer un año y medio detenida por la muerte de su esposo, Jorge Junco, ocurrida en marzo de 2025 en Merlo, Buenos Aires. La Cámara de Casación revisó la condena inicial de 15 años y ordenó su absolución inmediata al considerar que el tribunal no evaluó el contexto de violencia de género que sufría la mujer.
Cecilia Morales
Según publicó TN, el caso fue revisado tras el impulso de integrantes de la organización Furia Transfeminista.
Un relato de violencia sistemática
Cecilia denunció que, antes del fatal desenlace, era víctima de agresiones físicas y sexuales constantes por parte de Jorge Junco. Según su testimonio, el hombre la obligaba a mantener encuentros con terceros bajo amenazas de atentar contra la vida de sus hijos.
Sobre el hecho, la mujer relató que la noche del 23 de marzo de 2025, tras negarse a continuar con estas prácticas, fue atacada brutalmente. Según su versión, durante un forcejeo en el que intentó defenderse de las agresiones, el arma blanca que portaba su marido terminó clavada en el corazón de este.
La revisión judicial y la absolución
En el juicio oral, los jueces Rodolfo Castañares, Carlos Torti y la jueza Verónica Gerez habían sentenciado a la mujer a 15 años de prisión por homicidio agravado por el vínculo. Cecilia recordó que, tras el hecho, algunos efectivos policiales se reían y minimizaban su situación, aunque destacó el apoyo de una oficial que documentó sus lesiones.
La causa llegó a Casación, donde se determinó que la sentencia original había prescindido de la perspectiva de género necesaria para juzgar el caso. Tras la revisión, se dictó su absolución y se ordenó su libertad inmediata.
La vida tras el encierro
A una semana de recuperar su libertad, Cecilia enfrenta las secuelas de su paso por el sistema penitenciario, donde denunció condiciones de vida precarias, afirmando que la comida era indigna y que incluso encontraron colas de rata. Actualmente, la mujer atraviesa dificultades para reinsertarse laboralmente y señaló que, pese a la absolución, aún persisten antecedentes en su historial que complican su reinicio.
“¿Quién me devuelve este tiempo? Nadie”, expresó la mujer al reflexionar sobre el tiempo perdido y la incertidumbre de su futuro tras haber sido declarada inocente por la Justicia.
