Cobertura de salud: La crisis económica golpea con fuerza el acceso a la salud en Argentina. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares, cerca de 969.340 personas quedaron sin cobertura de obra social o medicina privada entre 2025 y 2026, obligando a una parte significativa de la población a depender exclusivamente de los hospitales públicos.
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Según publicó Elonce, el fenómeno refleja una caída sostenida en la cantidad de afiliados a niveles no vistos desde 2016.
El impacto del desempleo y los costos
La pérdida de puestos de trabajo formales es uno de los motores principales de esta crisis. En el sector privado, se registró una baja de 132.323 empleos, mientras que el sector público perdió 29.533 puestos en el mismo periodo. Esta desvinculación laboral corta el acceso directo a las obras sociales, dejando a las familias en una situación de vulnerabilidad sanitaria.
A esto se suma el encarecimiento de la medicina privada. Las cuotas de las prepagas acumularon un incremento del 499,7% entre diciembre de 2023 y septiembre de 2026, superando ampliamente la inflación acumulada del 344%. Este desfasaje hizo que mantener un plan de salud se volviera insostenible para gran parte de los hogares.
Desplome en obras sociales y el caso de los monotributistas
La Superintendencia de Servicios de Salud informó que las obras sociales nacionales perdieron 1.159.205 beneficiarios entre 2023 y septiembre de 2026. Sectores clave como el comercio, la construcción y el personal civil de la Nación sufrieron bajas de entre el 23% y el 27% en sus padrones.
Sin embargo, el panorama no es uniforme. La Obra Social de Empresarios, Profesionales y Monotributistas (OSDEPYM) logró un crecimiento del 199,6%, alcanzando los 600.000 afiliados. Este fenómeno se explica por la expansión del monotributo, que sumó 177.100 contribuyentes en el último tiempo, consolidándose como una alternativa frente a la crisis del empleo en relación de dependencia.
El Instituto Argentina Grande estima que 1.266.863 personas comenzaron a depender exclusivamente del sistema público de salud entre el cuarto trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026. Si bien esto no implica una falta de atención médica, pone en evidencia la creciente presión sobre los centros de salud estatales ante la pérdida de los mecanismos de cobertura privada.
