Ana Inés Maigua recibió una condena de seis años de prisión efectiva tras aceptar su responsabilidad en un esquema de estafas que involucró a 181 víctimas. Su hermana, María Carlota Maigua, no se adhirió al acuerdo y será juzgada.
Según informó Ministerio Público Fiscal, Ana Inés Maigua fue condenada a seis años de prisión efectiva tras reconocer su responsabilidad en un acuerdo pleno.
Detalles de la condena a Ana Inés Maigua
Ana Inés Maigua fue condenada a seis años de prisión efectiva tras reconocer su responsabilidad en un acuerdo pleno durante una audiencia de juicio abreviado. La Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), representada por la auxiliar fiscal Eugenia López Ahanduni, llegó a este acuerdo con la imputada, quien admitió haber cometido estafas reiteradas en 181 ocasiones.
El juez Francisco Mascarello homologó el acuerdo, que fue aceptado también por las partes querellantes. Tras la decisión, Ana Inés fue trasladada de inmediato a la Unidad Carcelaria 4.
Situación de María Carlota Maigua
María Carlota Maigua, acusada en la misma causa, se encuentra actualmente en la Alcaidía General de la Ciudad de Salta. A diferencia de su hermana, no manifestó su voluntad de aceptar un acuerdo abreviado, lo que llevó a la Fiscalía a solicitar la fijación urgente de una audiencia de debate para su caso.
La posibilidad de un acuerdo parcial entre las acusadas está contemplada en el artículo 379 del Nuevo Código Procesal Penal, permitiendo que una de las acusadas llegue a un acuerdo sin afectar el proceso de la otra.
El fraude de Siddharta Viajes
La investigación se originó a partir de denuncias de víctimas que afirmaron haber sido estafadas al contratar paquetes turísticos internacionales a través de Siddharta Viajes. Las hermanas Maigua ofrecían viajes a destinos populares como México, Dubái, Miami y Egipto, pero nunca cumplían con los servicios prometidos.
Las pruebas recopiladas incluyen declaraciones de proveedores, documentación secuestrada en allanamientos y un informe contable que reveló que de más de 979 millones de pesos ingresados a la agencia, al menos 148 millones de pesos y más de 460 mil dólares correspondían a servicios no prestados. Además, se detectó que otros 320 millones de pesos fueron desviados a fines ajenos a la actividad turística.
La Fiscalía sostiene que las acusadas actuaron con conocimiento de que no cumplirían con los servicios ofrecidos, simulando operaciones para obtener un lucro indebido a costa de las víctimas.
