El consumo de los hogares atraviesa un escenario complejo, acumulando nueve meses consecutivos de retroceso interanual. Según el Índice de Consumo Privado elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, el indicador registró una caída del 1,2% mensual en agosto, evidenciando que la recuperación económica aún no logra consolidarse.
Consumo Privado
Los datos se desprenden de un informe de la Universidad de Palermo.

El impacto en la canasta básica y el consumo masivo
El consumo masivo, que representa cerca de la mitad del gasto analizado, sufrió una contracción interanual del 4,9% en agosto. Dentro de este segmento, la carne vacuna fue uno de los productos más golpeados, con una baja del 10,5% interanual, sumando trece meses de retroceso. Por el contrario, la carne porcina logró un incremento del 12,5%.
Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Negocios de la Universidad, advirtió que, aunque la caída interanual se moderó respecto a meses previos, el panorama sigue siendo desafiante para los hogares.
Caída en el crédito y el sector comercial
El acceso al financiamiento, que funcionaba como un sostén para el gasto, mostró señales de agotamiento. Las compras con tarjeta de crédito registraron una caída real del 11,3% interanual, mientras que los préstamos personales descendieron un 7,5%. Este enfriamiento también se reflejó en la recaudación del IVA, que cayó un 3,1% en términos reales durante agosto.
El sector de indumentaria y calzado fue uno de los más afectados, con caídas del 13,5% en shoppings y del 22,4% en supermercados. Asimismo, los restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires reportaron una baja del 7,1% en su actividad.

Bienes durables y disparidad en el mercado automotor
En el segmento de bienes durables, se observó una leve mejora interanual del 1%. Este resultado fue impulsado principalmente por el patentamiento de motos, que creció un 34,7%. Sin embargo, el mercado automotor no corrió la misma suerte, ya que las ventas de automóviles cayeron un 19,3%, acumulando ocho meses de resultados negativos en lo que va del año.
A pesar de algunas mejoras puntuales en sectores específicos, el informe concluye que la mayoría de los indicadores vinculados a las compras cotidianas y el esparcimiento continúan sin encontrar una senda de recuperación sostenida en el corto plazo.
