Surgió en Holanda, en el marco de la búsqueda de un método de entrenamiento que permitiera afinar la técnica y no tardó en transformarse en un metejón para los futbolistas más encumbrados como Ronaldinho y el propio Lionel Messi, que mandaron a construir una mesa para su propio hogar.
Ahora, el Balneario-12 de Punta Mogotes, instaló una mesa profesional para todos sus clientes que ya empezaron a sacarle el jugo a este deporte (que pretende transformarse en disciplina olímpica) que exige una alta respuesta física.
Uno de los mayores impulsos para este crecimiento lo recibió cuando se transmitió y publicó la imagen de Neymar, Coutinho, Gabriel Jesus y Dani Alves jugando teqball durante un entrenamiento antes de un partido de Brasil clasificatorio al Mundial de Rusia 2018.
Otro de sus “promotores” ha sido Ronaldinho, quien tiene una mesa en su casa y suele compartir sus acrobacias a través de sus redes sociales.
Además en Francia, evento que repartirá un premio de US$100.000, contará como invitados especiales con el portugués Simao y los franceses Robert Pires y William Gallas.
No cabe duda que toda esta exposición ha tenido un efecto positivo, que por el momento oculta la poca accesibilidad que se tiene a un deporte cuyo principal inconveniente es elelevado precio de la mesa en la que se juega: unos US$3.000.
La pelota debe ser regresada al otro lado de la “red” con un máximo de tres toques utilizando cualquier parte del cuerpo, excepto brazos y manos.
No se puede tocar la pelota dos veces seguidas con la misma parte del cuerpo. Los partidos se juegan al mejor de tres sets. Cada set es a 20 puntos, aunque para definir el último se necesita una ventaja de por lo menos dos puntos.
La Copa del Mundo tiene competencias de dobles e individuales.
Fuente: Diario Popular – Por Pablo Vignola
