Escándalo y desolación el brutal: En un hecho de inseguridad con características casi inéditas, una distribuidora ubicada en calle 12 de Octubre al 2000 sufrió tres ingresos delictivos consecutivos durante la madrugada del miércoles, donde los delincuentes actuaron con total impunidad.
Escándalo y desolación el brutal
Según informó Once Tv Salta, el comercio fue objeto de una insólita secuencia delictiva que duró tres horas.
Una secuencia delictiva de tres horas
El accionar de los malvivientes quedó registrado en las cámaras de seguridad, permitiendo reconstruir una cronología de impunidad. Todo comenzó a la 1:00 AM, cuando un sujeto en motocicleta llegó desde la calle Juan, forzó los candados del portón y se retiró.
Una hora más tarde, un segundo individuo ingresó a pie desde calle Pedernera, apoyado por un vehículo que aguardaba en las inmediaciones. Este sujeto irrumpió en la oficina, donde rompió ventanas y heladeras para sustraer dinero, tres celulares y una computadora.
La secuencia final ocurrió a las 3:00 AM, cuando el grupo regresó en una camioneta para completar el saqueo. En esta última incursión, se llevaron calzado, indumentaria, mercadería de las góndolas y una bicicleta, completando un botín estimado en 3 millones de pesos.
El relato de la encargada
Ana Sotola, encargada del local, describió el desolador panorama al llegar a su lugar de trabajo: “Lo primero que llegamos a ver nosotros, llegó uno de mi jefe y ve que estaban los candados abiertos. Cuando entra, ve que estaban las heladeras forcejeadas, las ventanas de la oficina rotas y todo tirado, un desastre”.
Visiblemente afectada por la situación, Sotola expresó su impotencia ante la falta de respuesta de los vecinos y la seguridad: “Es decepcionante. Lo que te da es impotencia, porque decís: estamos laburando tanto para que de repente entren y se tomen tanto tiempo. Fue un trabajo hormiga que vos decís: nadie escuchó, no se vio nada”.
El material fílmico con el registro de los tres delincuentes ya fue entregado a las autoridades policiales, quienes se encuentran investigando el hecho para intentar dar con los responsables del robo.
La comunidad de la zona se encuentra conmocionada por la magnitud del hecho y la impunidad con la que se movieron los autores, quienes tuvieron tiempo suficiente para vaciar el local sin ser advertidos por patrullas ni transeúntes.
