El centro de Asunción se convirtió en el escenario de una violenta jornada de protestas tras la intervención y posterior disolución de Ueno Bank, medida que dejó a miles de ciudadanos en la incertidumbre sobre sus ahorros.
Ueno Bank
Según publicó Minuto Uno, la situación escaló rápidamente durante la noche en la capital de Paraguay.
Incidentes y represión en las calles
La indignación de los ahorristas se tradujo en una multitudinaria manifestación que colmó las arterias céntricas de Asunción. Los ciudadanos, exigiendo respuestas inmediatas ante la pérdida de sus depósitos, fueron interceptados por un nutrido cordón de la Policía.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando se produjeron forcejeos y empujones durante el operativo de seguridad. Mientras los uniformados intentaban replegar a la multitud, los manifestantes denunciaron represión y falta de respuestas institucionales, registrando cada momento con sus teléfonos celulares bajo un clima de alta fricción.
La postura del Gobierno ante la crisis
Ante el creciente malestar social, el presidente Santiago Peña emitió un mensaje oficial a través de los canales del Poder Ejecutivo. El mandatario reconoció la preocupación de miles de paraguayos y atribuyó la situación a la decisión del Banco Central de proceder con la disolución de Ueno Bank.
Peña intentó llevar calma a los afectados asegurando que la prioridad del Gobierno es proteger el fruto del esfuerzo de los ciudadanos. "Entiendo la incertidumbre que causa una situación como esta", expresó Peña, prometiendo generar respuestas concretas y responsables para los damnificados.
Por el momento, la zona se mantiene bajo una estricta vigilancia policial ante el temor de que se registren nuevos focos de conflicto en las próximas horas, mientras los ahorristas aguardan medidas efectivas que garanticen la recuperación de su capital.
