El juez Fabián Vittar se encamina al vencimiento de su mandato en noviembre próximo. Su continuidad en el máximo tribunal, donde ya suma 18 años de trayectoria, depende de una decisión de Gustavo Sáenz, lo que podría extender su permanencia hasta completar casi tres décadas en el cargo.
Fabián Vittar
Según informó Aries Online, el magistrado se encuentra en una posición clave ante el vencimiento de su actual período.
El escenario tras la reforma constitucional
La situación de Vittar se enmarca en los cambios introducidos por la Convención Constituyente de 2021, que modificó el artículo 156 para limitar la duración de los cargos judiciales a diez años, eliminando la posibilidad de reelección indefinida. No obstante, la Corte ya estableció un precedente con el caso “Mariño”, permitiendo que magistrados designados bajo el esquema anterior puedan ser nombrados nuevamente bajo las nuevas reglas.
Bajo esta interpretación, otros integrantes del cuerpo como Gauffin y Rodríguez Faraldo lograron renovar sus bancas recientemente. Si Gustavo Sáenz decidiera avanzar con una nueva designación para Vittar, el juez se mantendría en el tribunal, consolidando una carrera que atraviesa tres gestiones de gobierno distintas.
Una trayectoria marcada por la política y la Justicia
Fabián Vittar ingresó a la Corte en 2008, durante el gobierno de Juan Manuel Urtubey, y fue renovado en 2014. En 2020, ya con Gustavo Sáenz en el Ejecutivo, inició el período que concluirá en noviembre de 2026. Antes de su llegada, el magistrado tuvo una extensa trayectoria política: fue concejal de la Capital por el Partido Renovador y diputado provincial, donde presidió la Comisión de Justicia y Culto.
Actualmente, la Corte cuenta con nueve integrantes, entre ellos Teresa Ovejero, quien preside el cuerpo, junto a María Alejandra Gauffin, Adriana María Rodríguez Faraldo, Pablo López Viñals, María Edit Nallim, José Gabriel Chibán, Martín Plaza y Martín Diez Villa. El futuro de Vittar, el ministro con mayor antigüedad, permanece como uno de los temas centrales en la agenda institucional.
El magistrado, quien el año pasado manifestó públicamente su respaldo a los nuevos mandatos de diez años establecidos por la reforma, se encuentra ahora a la espera de definiciones sobre su futuro dentro del máximo tribunal.
